El presidente del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), José Manuel Rodríguez, se adhirió, en una carta escrita al rector de la Universidad Central de Venezuela, Antonio París, a la tesis del ministro del Interior, Pedro Carreño, según la cual la agresión ocurrida en el recinto de la UCV el pasado miércoles 8 de noviembre fue un intento de linchamiento contra un grupo de estudiantes que se encontraban dentro de la Escuela de Trabajo Social de esta universidad.
En la carta abierta, Rodríguez señala que "el Instituto que yo presido pudiera iniciar un procedimiento sancionatorio contra usted por los daños que produjeron grupos de estudiantes de la ultraderecha universitaria en un edificio patrimonial que está bajo su custodia", pero que sin embargo, no lo hará, "por que creo que, dada la gravedad de los hechos, a quien le corresponde abrir una averiguación es a la Fiscalía pues peor que los daños al edificio fue el intento evidente de linchar a decenas de estudiantes que allí estaban refugiados, incendiando ese edificio. Si tal barbaridad no se consumó fue por la actuación de un grupo de motorizados que llegó a rescatar a esos estudiantes".
Pero el verdadero motivo de la misiva, según el mismo Rodríguez indica, es cobrar lo que considera un error histórico cometido por París a propósito de un convenio entre el IPC y la UCV, en que permitiría a la Escuela de Antropología realizar trabajos de campo conjuntamente con el IPC en relación con exploraciones arqueológicas.
Señala Rodríguez que París encabezó su comunicación al IPC diciendo que la UCV fue creada por Real Cédula en Lerma, España, en 1721, cuando, según el funcionario, la realidad es que la UCV fue creada por decreto el 24 de junio de 1827 por el Libertador. Por este presunto error de París, el convenio quedó anulado, "y sólo con la Universidad Repúblicana y Democrática firmaremos convenios". PGO