Caracas.- Dirigentes estudiantiles de oposición
suspendieron hoy una marcha para protestar por los actos de
violencia registrados ayer, con el fin, según dijeron,
de no dar pie a nuevas confrontaciones entre grupos ideológicamente
adversos.
Stalin González, presidente de la Federación de
Centros Universitarios, explicó que la decisión
se tomó por la presencia de cuerpos policiales a la entrada
de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y por la concentración
de estudiantes pro oficialistas en la Universidad Bolivariana,
reseñó Efe.
La marcha tenía como punto de salida la UCV y como destino
la sede de la Fiscalía General, donde los manifestantes
tenían previsto entregar presuntas pruebas de que los
conflictos del miércoles, en los que nueve personas resultados
heridas, entre ellas dos de bala, fueron responsabilidad de
simpatizantes del Gobierno.
La protesta, convocada la tarde del miércoles, no pudo
obtener los permisos reglamentarios de la alcaldía, por
lo que de haberse celebrado hubiese tenido un carácter
ilegal.
Esa circunstancia hizo que piquetes antidisturbios de la
Policía Metropolitana y de la Guardia Nacional se apostasen
en las entradas principales de la UCV, con el fin de impedir
la salida de los estudiantes.
Además, se trató de evitar el riesgo de que la
marcha de los estudiantes opositores fuera respondida por
otra de los estudiantes oficialistas y pudiesen confluir y
chocar en alguna parte de sus trayectos.
La suspensión de la marcha estuvo acompañada del
cruce de acusaciones entre representantes de ambos bandos
y de declaraciones de descalificación mutua.
La actual crisis estudiantil tiene como fondo la confrontación
entre quienes aprueban la reforma constitucional promovida
por el presidente Hugo Chávez y quienes la rechazan.
Estos últimos sostienen que la mayoría de la población
no conoce los verdaderos alcances de la reforma y, por lo
tanto, no está en capacidad de tomar una decisión
consciente en el referendo convocado para el 2 de diciembre,
que decidirá su aprobación o rechazo.
En consecuencia, pidieron ayer al Tribunal Supremo de Justicia
que suspenda la consulta o que, en su defecto, la aplace unos
tres meses.