Los Angeles.- La orquesta sinfónica
juvenil de Venezuela Simón Bolívar, con su
célebre director Gustavo Dudamel, hicieron una
gran fiesta de su último concierto en Los Angeles, donde
hasta tocaron el clásico de "La Guerra de las Galaxias"
bajo la batuta de su autor original.
"Solo nos encontramos una vez para ensayar y jamás me
imaginé que el resultado iba a ser tan increíble,
estos son jóvenes magníficos de un talento
excepcional, y Gustavo Dudamel, ¿qué le puedo decirâ
es algo extraordinario", dijo a la AFP el viernes en
la noche John Williams, el compositor, pianista y director
de orquesta ganador de cinco Oscar por sus notas para el cine.
El público no se esperaba sobre el escenario al autor
del inolvidable tema de "La Guerra de las Galaxias",
"Superman", "E.T" y "Harry Potter", ni mucho menos que
subiera con la chaqueta con la bandera de Venezuela como portaron
los cientos de músicos de esta orquesta, que al
final, -incluido Williams-, se quitaron para lanzarlas
cual estrellas de rock a los oyentes.
"Esta ha sido una magnífica sorpresa, algo estupendo",
comentó a la salida Richard Ellingsen, un abogado
que ni sospechó el final de fiesta en que culminó
el repertorio de música de West Side Story de Leonard
Bernstein; la Sinfonía Nº 5 de Beethoven;
y piezas del mexicano José Pablo Moncayo y el argentino
Alberto Ginastera.
Entre la audiencia que abarrotó el Disney Concert Hall
de Los Angeles destacó el arquitecto de este teatro
muy similar al Museo Guggenheim de Bilbao, Frank Gehry,
el alcalde de Los Angeles Antonio Villarraigosa y algunos
actores latinos de cine, que esperaron a Dudamel en
la recepción posterior para seguir ovacionándolo
mientras sonaba a todo dar una orquesta de salsa.
"Para nosotros esta es nuestra vida y tener experiencias
como estas de tocar junto a John Williams aquí
en Los Angeles es algo increíble", contó a la
AFP Ana González, una violinista de 24 años de la
orquesta que como todos los otros jóvenes terminaron
bailando hasta pasada la medianoche.
Asiáticos, chicanos y anglosajones, el público
más característico de la ciudad de Los Angeles
se acercó a este último concierto dirigido por Dudamel,
antes de que asuma a principios de año la batuta de la
Filarmónica de esta ciudad de la mano del finlandés
Esa-Pekka Salonen.
"Nunca había venido a esto, es raro, buenísimo,
me gustó ese instrumento gordo grande como una
guitarra", comentó Steve, un niño negro de 12 años,
que vino desde el suburbio de Long Beach con un grupo
a ver a estos jóvenes que las autoridades prevén
programas para imitar.
Cada uno de los asistentes a los dos conciertos de la orquesta
sinfónica de la Juventud Venezolana Simón
Bolívar recibió junto al programa del repertorio
el DVD del documental "Tocar y Luchar", del director Alberto
Arvelo -también presente-.
"Una vez el maestro Dudamel (de 26 años) llegue haremos
anuncios importantes para empezar a implantar el programa
de las orquestas juveniles venezolanas a la ciudad de
Los Angeles", dijo el alcalde Villaraigosa.
Y es que al finalizar una noche emotiva, donde se quebró
el protocolo asociado de la música clásica
sin descuidar una presentación virtuosa, el fundador
de este sistema de orquestas infantiles y juvenil de Venezuela,
José Antonio Abreu apuntó: "Esto es un producto
de exportación tan importante como el petróleo".
La orquesta sinfónica de la Juventud Venezolana es la
máxima expresión del Sistema de orquestas
juvenil e infantil de Venezuela, fundado en 1975, donde
250.000 niños y jóvenes aprenden música académica
y los más avanzados tocan en 125 orquestas.