MARIANNA PÁRRAGA
EL UNIVERSAL
El volumen de déficit de gas que presenta el mercado
interno venezolano es otro de los números misteriosos
de la industria de los hidrocarburos, pero analistas y sector
oficial coinciden en que ronda hoy los 1.000 millones de pies
cúbicos al día.
A pesar de esto, el Ejecutivo tiene en un su haber un puñado
de proyectos que para hacerse realidad demandan un aumento
sustancial en el suministro de gas al mercado interno.
Estos comienzan por los grandilocuentes planes de la industria
petroquímica, pasan por la instalación de nuevas
plantas termoeléctricas y el aumento de la producción
petrolera y terminan con el plan Gas Natural para Vehículos
(GNV), que aunque inicialmente se había pensado sólo
para el transporte público, según la Gaceta Oficial
38.800 ahora también incluye a los vehículos
particulares.
Según lo que ha explicado el ministro de Energía
y Petróleo, Rafael Ramírez, todo carro nuevo, tanto
nacional como importado, que se venda a partir del 1°
de enero de 2008 deberá entregarse al cliente con un
kit incorporado para el uso de gas.
El costo de estos kits, que en 50 mil unidades ya fueron
importados por Pdvsa y el Ministerio de Energía y Petróleo
a través de un convenio firmado con varias empresas argentinas,
fue asumido completamente por el Estado y así lo será
durante la primera etapa del plan, que aún no se ha anunciado
en amplitud.
Los 50 mil kits, no obstante, se quedan cortos ante las perspectivas
de ventas de carros nuevos, que sólo este año se
proyectan en 400 mil unidades. Por esa razón, Ramírez
se apresuró a decir que "si es necesario traer más
kits, se traerán más".
Gobierno arrinconado
Al Ejecutivo le urge tomar medidas en un mercado interno
voraz en consumo de combustibles. No sólo el aumento del
parque automotor nacional ha derivado en un alza en la demanda
de gasolina, sino que a esto se suma el uso de un mayor volumen
de diesel en el sector eléctrico e industrial.
Ramírez indicó que este año el mercado interno
ha estado consumiendo unos 600 mil barriles diarios, 52 mil
b/d por encima de lo que se destinó el año pasado
al mercado interno, incluyendo bases lubricantes, solventes,
asfaltos e incluso lo que salió por contrabando. Sin
embargo, analistas independientes como Ramón Espinasa,
ex economista jefe de Pdvsa, calculan que el mercado interno
se ha llevado este año unos 760 mil b/d.
El aumento del consumo interno de derivados ha ido reduciendo
el excedente exportable. Espinasa estima que Venezuela apenas
vendió en el exterior 1,58 millones de barriles diarios
de crudo y derivados en el tercer trimestre, mientras que
el boletín Análisis Venezuela calcula que este año
Pdvsa apenas cuenta con 30 mil barriles diarios de gasolina
para exportar, lo cual incrementa la posibilidad de que ya
para 2008 cese la exportación de gasolina terminada.
Al exportarse menos derivados -que son el componente más
costoso de la cesta venezolana- se reducen las divisas que
ingresan al país, obligando al Gobierno a tomar acciones
de emergencia, entre ellas el cambio de la matriz energética
del mercado interno a gas.
Más que una opción, sustituir volúmenes de
combustibles terminados por gas en el mercado interno es una
tarea obligada del Ejecutivo, que no por ello está exenta
de dificultades.
La más importante de ellas es el suministro, pero aun
habiéndola superado, será un reto inducir a los
conductores a elegir el gas natural en lugar de la gasolina,
en un entorno de precios finales que presenta un subsidio
difícil de sobrellevar.
El año pasado Pdvsa informó que perdía 80
bolívares por cada litro de gasolina vendido en el mercado
interno. En enero, el presidente Chávez anunció
como inminente un aumento de precios que lleva diez meses
en preparación y aún no se ha ejecutado. Si, tal
como establece la resolución, los vehículos podrán
ser duales, 2008 será un año de retos para el mercado
interno.