El escritor Paulo Coelho dijo que el fútbol es una parte tan importante de la cultura brasileña que la gente pasa más tiempo discutiendo sobre partidos que sobre su vida sexual.
"He escuchado a gente discutiendo sobre un partido durante cinco horas, y nunca escuché a nadie discutir de su vida sexual por cinco horas", dijo Coelho, quien agregó que el Mundial genera una respuesta emocional en todos los brasileños.
Lucio, capitán de la selección brasileña, señaló desde Alemania, donde juega para el Bayern Munich, que "en todos los Mundiales hay mucha alegría y diversión, así que en Brasil no será diferente".
"Es el país que más ha dado al fútbol. El país que más mundiales ha ganado, de donde han salido más jugadores. Una Copa del Mundo en Brasil es como ir de peregrinación a la Meca, Santiago de Compostela o Jerusalén. Para un futbolista, el Mundial en Brasil es formidable", expresó el francés Michel Platini, presidente de la UEFA.
Pero aunque casi todo fue felicidad, la ausencia del astro brasileño Pelé en la ceremonia sorprendió a algunos.
"Yo no sé dónde está Pelé. Él fue invitado", se limitó a responder Ricardo Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), quien sostuvo varios roces con "O Rei" en la década pasada.
Romario lo lamentó: "Todos estaríamos felices si él estuviera acá. No sé por qué no vino. Seguramente tuvo algún compromiso".
Según la prensa brasileña, asesores de Pelé informaron que "O Rei" estaba en Alemania, por una cita con un patrocinador.