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| Caracas, lunes 29 de octubre, 2007 | |||||||||||
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Entrevista // Frank Quintero, músico "Me están quitando la gasolina"
JOSÉ ANTONIO AZOPARDO EL UNIVERSAL Frank Quintero es uno de los pocos artistas venezolanos que ha llenado el Poliedro de Caracas, que recibe ingresos considerables por las regalías de sus canciones y que, egresado de la camada de los músicos de los años 80, sigue dando conciertos sin parar. Pero el cantautor se despide de Venezuela. Luego de más de 30 años de carrera y 20 discos editados, el cantautor abandonará el país a finales de diciembre para ir a Estados Unidos al menos por un año. Quintero -de 55 años, con dos hijos y una esposa- dice sentirse amenazado por decisiones del gobierno que afectan al mundo cultural venezolano y a la música. "Me están quitando mi gasolina", afirma. -¿Por qué deja Venezuela? -Me afectó mucho esto de la propiedad intelectual. Esa es la gasolina que me mueve a mí. Soy una persona que, como muchos creadores, he mantenido mi carrera gracias a eso, a los derechos de autor. Yo estoy firmado por una compañía norteamericana donde tengo todos mis derechos y por problemas con Cadivi (Cominsión Nacional de Administración de Divisas) no me han podido pagar esos derechos en dólares. Tuve que acudir a Sacven, el equivalente en Venezuela, para que lo administrara. Sin embargo, no he podido. Cada vez el círculo está más pequeño para los músicos. -¿Sólo en Venezuela se quedará sin "gasolina"? -Sí, porque si no puedo recibir dinero por mis canciones... Con eso crio a mis hijos y les pago el colegio. Ahora tengo que buscar otra manera de proteger su educación. -Muchos músicos se quejan de que las ganancias por venta de su música no les alcanza para vivir. ¿Para usted sí es suficiente? -En un mercado como este es así. Pero cuando tienes canciones que otros artistas han pegado alrededor del mundo, el ingreso es bastante. Hay mucha gente que vive de las regalías de sus canciones y ni siquiera se presenta en vivo. Otros siquiera han editado un disco porque sólo componen. -¿Qué canciones se han hecho populares en otras voces? -Por amor a ti, De cualquier manera, La dama de la ciudad, Baila conmigo, Sin querer evitarlo, Apóyate en mi... -¿Cuánto recibe anualmente por las regalías de esas canciones? -Por amor a ti, por ejemplo, la grabó Cristian Castro y fue un hit. Para esa canción firmé un contrato editorial en México en 1985. Me dieron un monto alto y todavía, luego de 20 años, recibo dinero por esa composición. Suena en Alemania, México, Portugal, Estados Unidos, etc. Ese derecho mundial es el de ejecución pública. -¿Cómo cambiará su situación profesional al irse? -Puedo concentrarme más en mi carrera como compositor, que he descuidado por mi carrera como cantante. Compondré más para otros artistas, sobre todo los jóvenes en el mercado latino. Tengo conexiones con músicos del jazz, de la fusión. Puedo colaborar con ellos. -La industria discográfica atraviesa su peor momento en años. ¿Qué falla? -Cada día la producción discográfica en Venezuela es más pequeña. Gracias a la piratería y a las descargas ilegales de música, la venta de discos disminuyó. Mis discos de oro (medida para calificar las altas ventas de un disco) eran de 50 mil copias. Ahora para tener un disco de oro hay que vender 5 mil copias. Cuando pirateas un disco, deja de cobrar el diseñador, el productor, el músico. Eso afectó todo el proceso de producción. -¿Es exagerado que un disco cueste 50 mil bolívares? ¿Es ese su valor real? -El disco no cuesta en la calle lo mismo que en la tienda. Eso es lo que genera la piratería. Tal vez 50 mil bolívares por un disco no es mucho para alguien que tiene un buen sueldo. Pero para alguien que haga mercado con esa cantidad, no dejará de hacerlo para comprar un CD. -El gobierno le negó el Poliedro a Alejandro Sanz, luego de que el cantante opinará en contra del presidente Hugo Chávez. ¿Qué opina de la censura? -Es descabellado. La música no tiene que ver con la política. Los artistas son personas que se dedican a entretener al público sea cual sea su ideología. A menos que un artista esté casado con un régimen, un artista no discrimina antes de cantarle a diferentes públicos. Cuando un artista tiene la talla de Alejandro Sanz, puede darse el lujo de publicar su opinión sobre cualquier ideología. Es desproporcionado utilizar esa arma como venganza personal, contra un ídolo que trae alegría a un país como éste. Ese hecho debería generar un accidente internacional. Alejandro está en todo su derecho de reclamarle al gobierno español que se pronuncie. Las letras de Alejandro tienen un contenido social. Entonces esa decisión es arbitraria. Refleja un mal uso del poder. .¿Los artistas que canten con mensaje político desvirtuan su oficio? -No. Para eso es el arte, para que cada quien diga lo que prefiere. El que oye decidirá si se identifica o no. Eso es sólo potestad de quien escucha. -¿Alguna vez le han censurado por su discurso? -No. Afortunadamente siempre me he mantenido apartado de eso. Considero que soy un comunicador, un músico, y mi labor es llevarle a la gente mis letras que hablan de muchas cosas, pero no de política. Mi opinión política me la reservo. -Sin embargo usted no ha eludido por completo el tema social en sus canciones... -En una época canté sobre eso. Hice un disco triple que se llama Tocando tierra. Reunimos a 30 artistas latinoamericanos, entre ellos Armando Manzanero, Paquito D' Rivera, Soledad Bravo, Francisco Pacheco... Una parte del proyecto la hicimos en los estudios Abdala, de Silvio Rodríguez, en Cuba. Lo que yo vi ahí no me gustó. -¿Qué vio en Cuba? -Primero vi a los músicos discriminados, que no podían pedir un refresco en la cantina del estudio porque lo tenían prohibido. Al llegar al hotel en La Habana no me dejaban pasar porque me confundían con un cubano. Me preguntaban para dónde iba, pero al escuchar mi acento venezolano me dejaban pasar. Llamé al gerente e intenté tomarle el pelo diciéndole que no sabía lo que pasaba. El señor no hallaba cómo explicarme. Al final le manifesté mi desacuerdo pues los músicos ni siquiera podían pasar a mi habitación. -¿Qué le decían a los músicos? -No les dejan pasar, no tienen acceso a los hoteles, a los restaurantes donde los turistas sí. Silvio Rodríguez fue incapaz de tener una atención con nosotros. Él está demasiado casado con la política. Hubo cierta hostilidad. - ¿Ha visto hechos similares en otras partes del mundo? -Supe que en Miami, hace tiempo, boicotearon a Oscar D' León porque estuvo en Cuba. Dijo algo en contra de los cubanos de Miami y lo sabotearon. -¿El artista debe estar más allá del bien y del mal? -Sí. Los Beatles dijeron que eran más populares que Jesucristo. Esa es una sentencia muy grave. Se les vetó, pero continuaron su carrera. Eso no tiene nada que ver con la música. Sinead O' Connor rompió una foto del Papa en una transmisión de televisión. Por la cuota de poder que tienen se han dado ese lujo y a lo mejor se arrepintieron, pero eso no tiene nada que ver con la música y con el arte. -¿Teme no poder volver a cantar en el Poliedro? -Puede ser que no vuelva a cantar en el Poliedro, pero parte de mi responsabilidad con el público es no callarme lo que siento. No cometo ningún delito. Sólo reclamo algo que me parece injusto. Eso se lo he dicho a quienes manejan el Poliedro. Tengo amistad con muchos de ellos. -Para muchos puede ser irresponsable abandonar el país en este momento... -He vivido mucho tiempo fuera. Mi mercado natural es Venezuela y no espero perder ese eslabón. Siempre estoy pendiente del público que me dio a conocer y pretendo que siga siendo así. |
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