El ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, ratificó la voluntad del Gobierno de ir junto con Cuba a la construcción del desarrollo integral "de nuestros pueblos, hoy más que nunca, con mucha más fuerza".
El canciller ofreció estas palabras durante una rueda de prensa efectuada a propósito de la VI Reunión Extraordinaria del Consejo del Mercosur, efectuada en Montevideo, Uruguay, reseña un boletín del MRE.
Maduro calificó de "intemperantes y aberrantes" las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en las que solicitó apoyo a las naciones para que Cuba se convierta en una nación libre.
Comentó que los ataques del presidente norteamericano contra el país caribeño están dirigidos a toda América Latina y al Caribe y "tienen un sabor de resentimiento, de odio y desprecio hacia nuestro pueblo".
Por ello, instó a los pueblos de la región a "reaccionar contra estas agresiones que se han hecho contra Cuba, contra su dignidad, contra su derecho al desarrollo, contra su derecho a vivir en paz y contra su derecho a elegir su propio sistema político, económico y social".
El titular de Casa Amarilla auguró que el 30 de octubre Cuba obtendrá una "gran victoria" en la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Maduro consideró que el Gobierno de Bush actúa con "las viejas ansias colonialistas de quienes dirigieron a ese imperio, pero además renovado con el resentimiento de que Cuba, su revolución, instituciones y el pueblo están más firmes y fortalecidos que nunca".
Señaló que "el imperio estadounidense no puede ir rescatando las viejas banderas coloniales, discriminatorias, racistas de quienes gobernaron a Estados Unidos en el siglo XIX y que con su proceso de expansión le quitaron a México casi la mitad de su territorio".
Tras manifestar que la isla caribeña "seguirá firme, soberana y más fuerte que nunca y que Bush terminará despidiéndose de la historia", el ministro hizo mención a una encuesta, hecha por institutos estadounidenses, en la que se apunta que existe 70% de repudio hacia la política exterior de Estados Unidos dirigida por Bush.
Asimismo, mencionó: "80% de la opinión pública mundial repudia esta política guerrerista, osada de amenazar al mundo".