Nueva York.- Su sonrisa vale oro. Con esa
sonrisa amplia, irresistible y seductora, Julia Roberts se
convirtió en una de las actrices más populares y
mejor pagadas de Hollywood. Sólo por su papel en "La
sonrisa de Mona Lisa" (2003) recibió la suma -sin precedentes
entonces- de 25 millones de dólares. Sus películas
recaudaron en total 2.200 millones de dólares, más
que las de ninguna otra actriz. Pero todo eso ya no le importa
tanto a la Roberts. Desde que está casada y tiene hijos,
su familia es su máxima prioridad.
"Tengo todo lo que deseaba", dijo la ganadora de un Oscar
hace poco en una fiesta que se celebró en su honor en
Beverly Hills. "Y la ampliación de mi vida -y de mis
caderas- es un regalo de mi marido, sin el cual estaría
muy sola". Roberts cumple 40 años este domingo y lo celebrará
en la intimidad de su familia, con su esposo Danny Moder,
sus mellizos Hazel y Finn, de casi tres años, y el pequeño
Henry Daniel, que nació en junio.
"Soy una persona muy normal que tiene un trabajo extraordinario",
dijo Roberts en alguna ocasión. Y el hecho de que pueda
transmitir eso en la gran pantalla es seguramente lo que marca
el encanto de sus películas. La más conocida de
todas sigue siendo "Pretty Woman" (1990), en la que interpretó
con absoluta naturalidad a una prostituta que se enamora de
un hombre rico, encarnado por Richard Gere, en una moderna
versión de Cenicienta, divulgó DPA.
Tras "Mystic Pizza" (1988) y "Magnolias de acero" (1989),
"Pretty Woman" fue una de las primeras películas que
rodó la actriz, nacida en el seno de una familia de feriantes.
La catapultó a la fama y la convirtió en una de
las grandes estrellas de Hollywood, tanto que se llevó
un Globo de Oro y una nominación al Oscar. Para Roberts,
entonces de 23 años, el éxito fue también una
carga. Una y otra vez sus trabajos eran medidos en su propio
listón. En los años 90, le siguieron algunas películas
que fracasaron en taquilla. Y ella misma intentó por
todos los medios quitarse de encima la imagen de "novia de
América". A pesar de ganar millones, rechazó todos
los papeles en comedias románticas y dejó escapar
así éxitos posteriores como "Shakespeare in Love".
Roberts regresó al género en el que el público
la adora con "La boda de mi mejor amigo" (1997). Le siguieron
"Notting Hill" (1999), con Hugh Grant, y "Runaway Bride" (1999),
otra vez con Richard Gere, dos éxitos de taquilla.
El momento más destacado de su carrera hasta ahora ocurrió
en 2000 con la película "Erin Brockovich", de Steven
Soderbergh, por la que recibió un Oscar a la mejor actriz.
Como "Robin Hood con tacones", interpretó a una madre
sola con tres hijos que destapa un enorme escándalo ecológico.
El tema también le importaba personalmente: Roberts tiene
un largo compromiso social, con el medio ambiente, los niños
enfermos de cáncer y, sobre todo, con el Fondo de Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF).
A los 40, Julia Roberts sigue en los rankings de mujeres
más guapas del mundo. Su biógrafo James Spada tiene
una explicación especial para su carisma. Su belleza
es un traje que se coloca para protegerse en la lucha por
sobrevivir. De hecho, la actriz nacida en Smyrna, Estado de
Georgia, vivió situaciones difíciles ya de muy pequeña.
Sus padres, que malvivían con un teatro móvil para
niños, se divorciaron en 1971. Cinco años después,
su padre murió de cáncer. Su madre se volvió
a casar, pero ese matrimonio también terminó.
A Roberts no le gusta mucho hablar de estas experiencias.
Y además es bastante escéptica con respecto a los
periodistas. Pero su historia de vida demuestra que le cuesta
mantener relaciones de larga duración. Se le atribuyen
más de veinte romances cortos y largos, entre otros,
con Kiefer Sutherland, Liam Neeson, Benjamin Bratt y Dylan
McDermott. La sorpresiva boda con el camarógrafo Moder
en 2002 en su rancho de New Mexico trajo por fin algo de paz
a su vida sentimental. "Más que ninguna otra cosa, soy
una orgullosa esposa y madre de tres niños maravillosos".