La Paz.- El ministro de Defensa, Walker
San Miguel, reconoció como algo "necesario'' que el gobierno
solicite al presidente Hugo Chávez se abstenga de hacer
declaraciones sobre la situación boliviana para evitar
mayor confrontación política.
San Miguel señaló que "los principios de no injerencia
y respeto a la soberanía son saludables a nuestros pueblos''.
El ministro también negó la presencia en Bolivia
de tropas venezolanas y su injerencia en asuntos internos
del país, como ha denunciado la oposición.
La intervención de militares y policías ordenada
por el gobierno el jueves al aeropuerto de Santa Cruz, el
más importante del país, elevó la tensión
política y recrudeció la confrontación entre
el gobierno y la región de Santa Cruz, reseñó
AP.
Unas declaraciones de Chávez respecto a que su gobierno
no quedará de brazos cruzados y que Bolivia podría
convertirse en un "Vietnam de la guerra'' si la "oligarquía''
boliviana pretende derrocar por la fuerza al presidente Evo
Morales, avivó más el intercambio verbal.
El prefecto (gobernador) de Santa Cruz, Rubén Costas
llamó "macaco mayor'' a Chávez, por su supuesta
injerencia en la política boliviana y dado que durante
el despliegue militar del viernes, coincidentemente, aterrizó
en esa ciudad un avión militar venezolano con soldados
de ese país. En respuesta, el gobierno lo acusó
de "xenófobo''.
En medio de la polémica, desconocidos hicieron explotar
ayer artefactos en el consulado de Venezuela y en una residencia
de médicos cubanos en esa ciudad provocando sólo
daños materiales.
En un intento por bajar la tensión, San Miguel dijo
que "así como se critica, quizás justificadamente,
al presidente venezolano porque exagera en sus declaraciones,
acá hay otras declaraciones exageradas, como es el pedido
de retirar las tropas venezolanas que no existen''.