La Paz.- La advertencia del presidente de
Venezuela, Hugo Chávez, de instaurar un "Vietnam
de las ametralladoras" si su aliado ideológico Evo
Morales es derrocado o asesinado por fuerzas conservadoras
de su país desató hoy fuertes protestas
y acusaciones de injerencia en Bolivia.
El oficialismo y la oposición aunaron críticas
contra Chávez que durante la emisión de su
programa "Aló, Presidente" el domingo en Santa Clara,
Cuba, anunció que "los venezolanos no nos vamos
a quedar de brazos cruzados" si es derrocado Morales, con
cuyo gobierno desarrolla un amplio plan de cooperación.
Ante un eventual desenlace adverso a Morales, Bolivia -según
Chávez- "no será el Vietnam de las ideas,
no será el Vietnam de la Constituyente, sería entonces,
a lo mejor, Dios no lo quiera, el Vietnam de las ametralladoras,
el Vietnam de la guerra".
Chávez hizo alusión al tema durante su programa
de radio en honor del revolucionario Ernesto Che Guevara,
quien lanzó en los años 60 la consigna de
crear "uno, dos, tres Vietnam" en la lucha contra Estados
Unidos.
El diputado Iván Canelas, del oficialista Movimiento
Al Socialismo (MAS), declaró que "de mi gusto sería
que el presidente Chávez no haga declaraciones
de esta magnitud", en la primera crítica abierta desde
las filas de Morales.
Canelas dijo valorar la ayuda financiera de Caracas a Bolivia
con donaciones que bordean los 60 millones de dólares
para militares, policías y municipios, además
de un vasto programa hidrocarburífero, pero que esas opiniones
"nos generan problemas en el país".
Los dichos de Chávez provocaron de inmediato que la
oposición exija al canciller David Choquehuanca
que le pida al embajador de Venezuela en La Paz "una
retractación o, de lo contrario, se revisen las relaciones
diplomáticas", según el congresista opositor de
derecha Oscar Ortiz.
Otros dirigentes de la misma agrupación Podemos, la
primera fuerza opositora, cuyo jefe es el ex presidente
derechista Jorge Quiroga (2001-2002), como el senador
Walter Guiteras, dijeron que las declaraciones de Chávez
"nos dan rabia, nos causan odio hacia este dictador que
está tratando de tomar América Latina".
El líder de Unidad Nacional (centroderecha), Samuel
Doria Medina, manifestó que lo que busca Chávez
con sus declaraciones "es distraer la opinión pública
internacional y de su país (...) por los problemas que
hay en Venezuela".
Morales y algunos de sus ministros denunciaron reiteradamente
que la "derecha y la oligarquía" de este país
conspiran contra el gobierno por los cambios que afectan
sus intereses, como la nacionalización de los hidrocarburos
y la reversión de tierras privadas improductivas al Estado