Yakarta.- La Junta Militar birmana detuvo a cinco
generales y a más de 400 soldados por negarse a disparar
y golpear a los monjes budistas y a otros participantes en
las protestas de las últimas semanas en Rangún,
informó The Jakarta Post en entrevista a un funcionario
birmano de alto cargo que pidió permanecer en anonimato.
"Cinco generales expresaron su negativa a destacar sus tropas
abiertamente contra los monjes y fueron detenidos por la Junta",
dijo el oficial, que rechazó dar los nombres de los militares
arrestados, citó Efe.
Añadió que además fueron castigados "400 soldados
de la División Sikai, cerca de Mandalay, que también
bajaron sus armas frente a los monjes y les pidieron perdón
al darse cuenta de que habían cometido el peor de los
pecados".
"Los monjes son un símbolo de nuestra religión
y nuestra vida. La gente está muy enfadada de que los
militares se hayan atrevido a dispararles. Matar monjes es
considerado el mayor de los pecados", indicó.
Las autoridades militares sostienen que han puesto en libertad
a unas 1.600 personas de las cerca de 2.700 detenidas, entre
ellas 573 monjes.
Los embajadores de los 15 países del Consejo de Seguridad
de la ONU alcanzaron un acuerdo en las partes clave de una
declaración para deplorar la represión militar en
Birmania y el uso de la fuerza contra los monjes, indicó
AFP.