Estocolmo.- Albert Fert y Peter Gruenberg ganaron
el Premio Nobel de Física 2007 por su trabajo, que ha
permitido que los discos duros sean mucho más pequeños,
un principio aplicado a artículos desde computadores
portátiles hasta iPod.
Fert, francés, y Gruenberg, alemán, hicieron por
separado sus descubrimientos sobre el gran fenómeno de
la magnetoresistencia, considerado como el nacimiento de la
espinotrónica a fines de la década de 1980. El hallazgo
de los científicos europeos dio origen a una de las primeras
grandes aplicaciones de la nanotecnología, reseñó
Reuters.
"¿Les gusta la física?", preguntó Fert a unos
periodistas en una conferencia de prensa en París, contándoles
que justo había recibido el Premio Nobel. "Si son capaces
de escuchar música en su reproductor de MP3, es un poco
gracias a lo que he hecho".
"La idea de la espintrónica es que podremos usar el
espín del electrón en vez de una carga eléctrica
para procesar y almacenar cantidades masivas de información
en discos", dijo Chris Marrows, físico de la Universidad
de Leeds, especialista en la materia. "Es lo que ha hecho
posible a los iPod y cualquier cosa que requiera almacenar
mucha información, como YouTube", agregó Marrows.
Como físicos galardonados con el Nobel, Fert y Gruenberg
forman parte de la lista de nombres más destacados en
la ciencia, tales como Albert Einstein, Marie Curie, Niels
Bohr y Wilhelm Rontgen, quien ganó el primer Nobel en
1901 por descubrir los rayos X.
Miniaturización electrónica
El profesor francés Albert Fert, de 69 años, y
el alemán Peter Gruenberg, de 68, fueron recompensados
por haber descubierto la magneto-resistencia gigante (GMR).
"Gracias a esta tecnología ha sido posible una miniaturización
radical de los discos duros en los últimos años",
señaló el Comité Nobel en un comunicado reseñado
por AFP, destacando que servía para fabricar computadoras
portátiles cada vez más pequeñas o para lectores
de música compactos.
"Las aplicaciones de ese fenómeno revolucionaron las
técnicas que permiten leer la información almacenada
en disco duro", estimó.
Gloria compartida
Consultado por la importancia que le da al premio -equivalente
a 1,54 millones de dólares-, Gruenberg reconoció
que "es un gran honor, pero el dinero no es para nada desdeñable".
"Sabía que el premio era posible para mí, pero aún
estoy sorprendido", indicó su colega Fert y añadió
que "estoy más que feliz de compartirlo (el galardón)
con Peter Gruenberg. Siempre hemos compartido los resultados
de nuestro trabajo de investigación, también después
de que dejáramos de cooperar directamente", según
DPA.
"En realidad para mis adentros confiaba en que algún
día iba a lograr el premio", reconoció el alemán.
"Es fantástico ver el poder de nuestro descubrimiento",
aseguró el francés.