REYES THEIS
EL UNIVERSAL
Cuando apenas se están restableciendo las relaciones
entre México y Venezuela a nivel de embajadores, el documento
de las líneas generales del Plan de Desarrollo Económico
y Social de la Nación 2007-2013, anunciado por el presidente
de la República, Hugo Chávez, establece que su gobierno
se propone "fortalecer los movimientos alternativos en Centroamérica
y México en búsqueda del desprendimiento del dominio
imperial".
Según el Plan, se pretende "neutralizar la acción
del imperio fortaleciendo la solidaridad y la opinión
pública de los movimientos sociales organizados" y como
un objetivo más general se establece la creación
de una estrategia mundial "para la movilización de masas
en apoyo al proceso revolucionario".
Precisamente, antes del retiro mutuo de embajadores por un
fuerte impasse entre el presidente Chávez y el entonces
presidente de México Vicente Fox a finales de 2005, el
Gobierno mexicano había denunciado la organización
de células "bolivarianas" -por parte del Gobierno venezolano-
en territorio azteca y que supuestamente efectuaban actividades
consideradas de injerencia en los asuntos de ese país,
entre ellas el presunto apoyo en las elecciones presidenciales
pasadas al candidato Andrés López Obrador.
Nueva etapa geopolítica
De acuerdo con el Plan de Desarrollo, el Gobierno se plantea
"una conducción multipolar de la política mundial"
que se basa en "la creación de nuevos bloques de poder".
A este efecto, se identifican siete áreas de interés
geoestratégicas: América Latina y el Caribe; Irán,
Siria, Belarús y Rusia; China, Vietnam, Malasia y zonas
circunvecinas, Europa, África, Organización de Países
Exportadores de Petróleo y finalmente América del
Norte.
Sobre la primera área, el documento señala que
Venezuela se propone la construcción del nuevo Mercosur,
hacia la conformación de la Comunidad Suramericana de
Naciones. Al respecto, el presidente Chávez ha dicho
que el nuevo Mercado Común del Sur debe ser un ente que
se preocupe más por el aspecto social y menos por lo
comercial.
Se señala también la consolidación de un "eje
de liderazgo Cuba-Venezuela-Bolivia" para impulsar la Alternativa
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Acerca de Irán, Siria, Belarús y Rusia, el Gobierno
venezolano se plantea entre los años 2007 y 2013, fomentar
la creación de intercambio tecnológico productivo
y para el fortalecimiento de la defensa nacional. También
la consolidación de una postura común en los organismos
internacionales.
En cuanto a Estados Unidos, no hay ningún planteamiento
de colaboración con su gobierno. Se establece un incentivo
a los grupos de solidaridad con la revolución bolivariana,
así como el incremento del apoyo "con los sectores excluidos
de la sociedad norteamericana".