París.- Tal vez no fue casualidad que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, prohibiera a los miembros de su gobierno posar en fotos oficiales junto a su esposa, Cécilia.
La pareja, a la que la prensa francesa ha dedicado los últimos meses una atención que en otros países sólo merece la monarquía, podría estar en crisis, asegura DPA.
Cécilia se ha ido retirando de la vida pública y evita aparecer junto a su esposo. Su último paso en esta dirección fue cancelar un viaje a Bulgaria, donde se distinguió por su papel en la liberación de cinco enfermeras búlgaras en Libia. "¿Qué hace en realidad Cécilia?", se preguntó Le Parisien.
La historia de amor entre los Sarkozy parece urdida por un guión cinematográfico. Cuando en 1984 Cécilia se casó con el presentador televisivo Jac-ques Martin, de 24 años, la boda fue oficiada por Sarkozy, entonces alcalde de Neuilly. El político, casado entonces con su primera esposa, se enamoró de la ex modelo de familia española durante la misma boda. Las dos parejas se hicieron amigas, y ambas tuvieron descendencia: los Sarkozy dos varones, los Martin dos niñas.
Poco después del nacimiento de su segunda hija, Cécilia se separó de Jacques y comenzó su relación con Sarkozy. En octubre de 1996, cuando la actual primera dama estaba embarazada de Louis, hijo de Nicolas, la pareja se casó.
Hace dos años, los Sarkozy se separaron transitoriamente. A ambos se les atribuyeron amantes. Durante los primeros meses de su marido como presidente, Cécilia asumió el papel de première dame. Ahora todo está por aclararse.