Bruselas.- Europa presionará para que
los ministros de Finanzas y los banqueros centrales del Grupo
de los Siete adopten una posición más dura contra
la volatilidad en los tipos de cambio, en un intento por frenar
la rápida apreciación del euro frente al dólar,
dijeron fuentes de la UE.
Los ministros de Finanzas de la zona euro y funcionarios
del Banco Central Europeo buscarán durante un encuentro
la próxima semana en Luxemburgo forjar una posición
común para presentar en el G7, en medio de preocupaciones
por la caída del dólar a mínimos históricos
frente al euro, informó Reuters.
"No pienso que nadie diga que hay más margen para una
mayor apreciación del euro frente al dólar y el
yen", dijo una fuente cercana a los preparativos del encuentro
de los ministros de la zona euro, que se reúnen en un
foro llamado Eurogrupo.
"El encuentro es la próxima semana, pero me sorprendería
ver si alguien dijera que no hay ningún problema", agregó
la fuente.
El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, dijo la
semana pasada que había gran preocupación sobre
la debilidad del dólar.
"El objetivo es tener un lenguaje más fuerte en el G7",
dijo una segunda fuente, también cercana a los preparativos
del encuentro del Eurogrupo.
El euro alcanzó un récord histórico, superando
los 1,4280 dólares, en medio de expectativas del mercado
sobre un nuevo recorte de las tasas de interés en Estados
Unidos y previsiones de tasas estables en Europa.
Si bien la fortaleza del euro aún no se vio reflejada
plenamente en las cifras de la balanza comercial, las firmas
europeas sostienen que la cotización ya alcanzó
el "umbral del dolor".
Francia, que se ha quejado reiteradamente por la fortaleza
del euro, podría verse menos aislada ahora en su reclamo.
"Casi nadie dirá públicamente que están de
acuerdo con los franceses, pero está aumentando el grado
de malestar", dijo una tercera fuente.
La debilidad del dólar formará parte de la agenda
del próximo encuentro del G7 que se celebrará en
Washington el 19 y 21 de octubre. Fuentes dijeron que Europa
no estaría sola en su reclamo para impulsar un lenguaje
más fuerte sobre las monedas en el comunicado final.