Málaga (España).- El actor español
Antonio Banderas presentó hoy el último filme que
ha producido, "Tres días. El verano de la roca", de Francisco
Javier Gutiérrez, una ficción sobre las últimas
72 horas del planeta por la anunciada colisión de un
meteorito gigante.
El actor aseguró que como productor se siente "más
cómodo" que como director, porque no hay que estar "en
el campo de batalla", y dirigir conlleva "muchas complicaciones"
y le convierte "en un contestador automático que tiene
que tener respuestas continuas a todas las preguntas".
Según Banderas, "El camino de los ingleses" fue una
"declaración de principios" del cine que quiere hacer
a través de su productora, Green Moon, que no es un cine
taquillero, sino en busca de algo un poco más personal".
Al producir trabajos de jóvenes talentos, Banderas se
ha impuesto la premisa de "no intervenir en los aspectos artísticos",
aunque "otra cosa -dijo- es el consejo".
"Dar una oportunidad a una persona no es hacer un trabajo
de conductismo para que haga lo que el productor quiere hacer",
sino que el director ha trabajado "con libertad, y eso tiene
riesgos, porque es una primera película".
El actor y director afirmó que en sus proyectos como
productor intentará "utilizar el máximo talento
andaluz posible, pero no pediremos los carnés de identidad
a nadie", advirtió antes de anunciar que está "a
punto de cerrar un acuerdo" con una empresa española
de Granada que trabaja en el campo de la animación.
El director del nuevo filme, Francisco Javier Gutiérrez,
explicó que ha intentado "hacer una película diferente,
algo que siempre es arriesgado", y que muestra "un micro-mundo
con cierto acento andaluz" en el que se produce "una mezcla
de géneros", aunque la historia está "principalmente
enmarcada en el fantástico".
El cineasta dijo que es "un privilegio" haber sido producido
por Banderas, quien además le ha dado "como director
todo lo que necesitaba en cuanto a confianza".