Los editores de Candaya se aventuraron porque sabían que había un espacio editorial que no estaba copado: autores en Latinoamérica que difícilmente encontraban cabida en las editoriales españolas. Con el tiempo fueron abriendo el espectro a escritores españoles con dificultades para publicar.
Así nació la colección de ensayo, una especie de homenaje a los autores fundamentales de la literatura contemporáneos: Vila Matas, Roberto Bolaños, Ricardo Piglia, Juan Marsé, que es un gran escritor español con poca proyección fuera de España. Hay otros en proyecto.
Candaya publicará un poemario de María Antonieta Álvarez y ya ha publicado a otros venezolanos: Ednodio Quintero con Mariana y los comanches; José Barroeta con Todos han muerto. Poesía completa; Eugenio Montejo y Victoria de Stéfano y su novela Lluvia, que fue presentada el lunes en Caracas junto a otras novedades: Cuadernos del hábito oscuro, de Ernesto Pérez Zúñiga; Unidad de lugar, de Carlos Vitale; Lecturas nómadas de Eduardo Moga, y Nocilla dream, de Agustín Fernández Mallo, que lleva cuatro ediciones y ha sido calificada mejor novela 2006 en España.
Carlos Vitale (Buenos Aires) cuenta que lluego de haber trabajado con las editoriales más importantes se queda con Candaya: "Es más pequeña pero cuidarán hasta el último detalle y es una relación más personal".
Fernández Mallo cuenta que la ventaja de Candaya comienza por tener unos editores muy cultos, que leen, lo que no es común en España. Eduardo Moga cuenta que el proyecto le hizo sentir proximidad y simpatía por la calidad literaria de los libros que se publican.