Ciudad Real.- El juez chileno Juan Guzmán,
que procesó a Augusto Pinochet, afirmó hoy que la
justicia todavía "está manipulada" en su país
por elementos de la antigua dictadura y celebró que haya
concedido la extradición del ex presidente peruano Alberto
Fujimori, lo que significa "que se está rehabilitando".
Guzmán pronunció la conferencia "Un jurista en
el borde del mundo. El magistrado que procesó a Pinochet
en Chile" en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de
la localidad española de Ciudad Real, la región
de Castilla-La Mancha.
En declaraciones a los periodistas Guzmán afirmó
que "la justicia fue y sigue siendo manipulada por los elementos
derivados o afines que quedan aún en Chile" y aseguró
que el poder judicial se encuentra "absolutamente dominado
e intervenido por el Senado" donde, explicó, aún
existe una mayoría de partidarios del dictador, reseñó
Efe.
Según el juez esta manipulación se debe al sistema
de nombramientos de los miembros de la Corte Suprema, ya que
el Senado es responsable de dos tercios de los nombramientos.
Esto "supone que son vetados numerosos magistrados democráticos,
porque el Senado tiene una gran cantidad de personas que crecieron
en la dictadura y que quieren continuar con la justicia intervenida",
por lo que consideró necesaria una reforma de la Constitución
para terminar con esta situación.
El magistrado manifestó estar "muy contento" por la
extradición a Perú de Alberto Fujimori y agregó
que "en estos momentos la justicia chilena se está rehabilitando,
aunque no lo hizo cuando falló el sobreseimiento de la
causa contra Pinochet por razones mentales".
En su opinión, en aquella ocasión "la Corte Suprema
perdió la ocasión histórica de rehabilitarse
por todo el daño causado por la justicia durante el periodo
de Pinochet".
El magistrado calificó de "jueces heroicos" a quienes
ejercen durante las dictaduras, si bien insistió en que
en su país la justicia "no actuó como debiera haberlo
hecho durante la dictadura".
Guzmán recordó que se cometieron 35.000 casos de
tortura, 35.000 secuestros y 3.500 asesinatos, y que aún
siguen desaparecidas más de 1.200 personas.
Además señaló que fueron rechazados por las
cortes de apelaciones, que eran los tribunales competentes,
10.000 casos de asistencia letrada al detenido.