Madrid.- El diputado de la Asamblea Nacional
(AN), Javier Arrúe, se encuentra en Madrid para explicar
a los políticos españoles y a los medios de comunicación
las "bondades" de la reforma constitucional propuesta por
el presidente Hugo Chávez.
Arrúe llegó a la capital española con una
agenda que incluye entrevistas con periodistas y miembros
del Parlamento español, con la excepción del conservador
Partido Popular (PP), para dar a conocer la reforma y evitar
las "manipulaciones interesadas", reseñó Efe.
"Los medios internacionales nos tienen acogotados. La reforma
constitucional es un elemento más que da pie a esos criterios
de que el presidente (Chávez) es un dictador hegemónico
y tiránico", dijo.
Por eso y porque "de la misma Venezuela salen informaciones
que satanizan la reforma y son las que más peso tienen
a nivel internacional", el Gobierno quiere poder entablar
contactos que sirvan para "informar y también aprender
de las críticas".
El Gobierno de Caracas ha constituido varias comisiones de
servicio formadas por parlamentarios que van a difundir el
contenido de la reforma fuera de Venezuela: España, Francia,
Reino Unido, Italia, Canadá, EEUU, México, Brasil
y Argentina, entre otros.
Arrúe nació en España pero reside desde hace
43 años en Venezuela, país al que se fue a vivir
como novicio jesuita y en el que terminó por casarse
y tener cinco hijos, y donde aprendió "a ver la realidad
de Venezuela, a través de los ojos de los venezolanos".
Sin vinculación a ningún partido político,
durante décadas trabajo en proyectos comunitarios en
la zona de Guayana, lo que le valió ser propuesto para
formar parte de la asamblea que trabaja en la reforma constitucional,
que rechazan los grupos de oposición.
La propuesta de Chávez incluye la reforma de 33 de los
350 artículos de la Constitución Nacional (CN) de
1999 y se refiere a temas como la posibilidad de presentarse
a la presidencia sin límite de mandatos, la eliminación
de la autonomía del Banco Central de Venezuela (BCV)
o la inclusión de la propiedad social, además de
la privada.
También se estudia la posibilidad de incluir la definición
de Venezuela como un Estado socialista, manifestó Arrúe,
o "por lo menos de que estamos en transición hacia el
socialismo".
El diputado entendió que haya gente "que diga que es
capitalista y que no quiere que le obliguen a ser socialista",
frente a lo que argumentó: "a mí y a mucha otra
gente no nos preguntaron si queríamos ser capitalistas
con las anteriores Constituciones"
Arrúe expresó su confianza en que se pueda ratificar
la reforma -"en su conjunto y no artículo por artículo",
como propone la oposición- a principios de diciembre
y en que, aunque la ley no establece porcentajes mínimos
de participación para validar la reforma, la participación
de los ciudadanos en las urnas sea masiva.