EUGENIO MARTÍNEZ
EL UNIVERSAL
Yesaidú (Yes I do), Noysí, Air Jordan o Maiparner
(My Partner), Súperman... continuarán siendo nombres
legalmente válidos para registrar a los niños.
La Comisión de Registro Civil y Electoral del CNE desistió
de prohibir los registros de niños cuyos padres deseen
colocarles nombres que los expongan al ridículo; sean
extravagantes o de difícil pronunciación; contengan
variantes familiares y coloquiales o que generen dudas sobre
la determinación del sexo.
La decisión se tomó después de analizar las
sugerencias que se realizaron en la materia, especialmente
las formuladas por Anahí Arizmendi, presidenta de la
Fundación Caracas para los niños y consejera del
Consejo Nacional de los Derechos del Niño, Niña
y Adolescente.
Arizmendi señaló a los técnicos electorales
que la prohibición propuesta podría atentar en contra
de los derechos adquiridos como el que el nombre responda
a las tradiciones culturales o a las creencias de las padres.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Registro
Civil y Electoral, Sandra Oblitas, explicó que desde
la perspectiva de los niños, niñas y adolescentes,
la prevención legal que se incluía en el artículo
106 del proyecto de ley "podría contravenir el derecho
a la libertad existente amparado en la Convención Internacional
de los Derechos de los Niños.
Oblitas ratificó que el derecho a la integridad que
consagra el proyecto no será modificado, para permitir
el cambio de nombre por vía administrativa.
En la actualidad es imposible que una persona modifique su
nombre, el cambio sólo es permitido después de un
juicio que -usualmente- puede durar más de cinco años.
Partida sin vencimiento
El resto de las novedades propuestas por el CNE para el Registro
Civil se mantienen, especialmente la referida a la vigencia
de las partidas de nacimiento.
Según el artículo 105 del proyecto de ley, "las
certificaciones de las actas de nacimiento no tienen fecha
de vencimiento, por tanto los organismos públicos o privados
no deben exigir actas o certificaciones vigentes, a menos
que las mismas no sean legibles y contengan enmiendas".
También se mantiene el proyecto de automatizar todo
el sistema de emisión de documentos relacionados con
el estado civil y los actos que lo modifican, además
de otorgar valor probatorio a las actas digitales como documento
público y unificar los conceptos de domicilio y residencia
para efectos electorales.