Francfort.- El Banco Central Europeo (BCE)
volvió a dar un respiro al circuito monetario de la zona
euro, inyectando 75.000 millones de euros a tres meses
en el mercado del dinero, con la esperanza de calmar
las tensiones relacionadas con la crisis de los créditos
inmobiliarios de riesgo en Estados Unidos.
Esta operación se realizó con tasas elevadas, que
revelan el nerviosismo de los bancos: la tasa marginal,
que corresponde a la tasa mínima aceptada, se fijó
en el 4,35% y la tasa media en el 4,52%. La tasa de interés
directriz de la BCE es del 4%, reseñó AFP.
En estas operaciones a largo plazo de rutina, el BCE concede
por lo general 50.000 millones de euros.
Este organismo había anunciado el pasado jueves su proyecto
de inyectar más liquidez en el mercado del dinero
a tres meses, cuyas tasas han aumentado notablemente
debido a la incertidumbre en torno al impacto de la crisis
de los créditos inmobiliarios de riesgo en Estados
Unidos sobre la economía real.
Ese mismo día, el BCE inyectó más de 42.000
millones en el circuito monetario a corto plazo en una
operación extraordinaria, la primera en este segmento
desde hacía tres semanas.
Después de haber intervenido en repetidas ocasiones
entre el 9 y el 14 de agosto, el BCE consideró que
el mercado se encontraba en fase de normalización. Pero
la semana pasada, se vio obligado a reconocer la reaparición
de la volatilidad.
Fueron principalmente los temores en torno a la crisis estadounidense,
y no la falta de liquidez, lo que impulsó a los bancos
a resguardarse e impide el retorno a la normalidad en
el mercado, subrayan numerosos expertos.
Ante la incertidumbre de las consecuencias de dicha crisis,
los bancos están reacios a prestarse entre sí
y aquellos que disponen de bastante liquidez prefieren
conservarla.