Aprovecho esta coyuntura histórica y musical que está
viviendo Venezuela para resaltar la importancia que tiene
la música en el desarrollo integral del ser humano. La
crisis ética y moral que vive Venezuela actualmente se
refleja con sus nefastas consecuencias sociales, económicas
y políticas en la sociedad venezolana. Sin embargo, en
medio de tanta incertidumbre, hay una luz que está siendo
aportada a través de la música clásica por
el sistema de orquestas infantiles y juveniles lideradas por
el maestro Dr. José Antonio Abreu. Este sistema está
demostrando con hechos que la verdadera riqueza que siempre
ha tenido Venezuela es su gente y no el petróleo, y que
la educación es la mejor inversión que una sociedad
puede hacer. Sin embargo, estos extraordinarios resultados
no son el producto de la magia, sino de un conjunto de valores
que producen la prosperidad como el trabajo diario, la honradez,
la disciplina, la solidaridad, la organización, la cooperación,
responsabilidad, respeto y por sobre todas las cosas amor
hacia la vida y al ser humano.
Entre las virtudes de este sistema no solamente observamos
el hecho de preparar a los niños y jóvenes que participan
en él para la vida tanto como profesionales y seres humanos
responsables, sino que rompe con el ciclo que produce la pobreza
espiritual y material que padece nuestro país y el mundo.
Todas estas virtudes y otras más se aprenden a través
del estudio y práctica de la música; por lo tanto,
podríamos utilizar a la música como materia dentro
del programa escolar venezolano desde preescolar hasta la
universidad para fomentar la práctica de estos valores
y ver a un país en paz y prosperidad. En otras palabras,
premia la constancia del trabajo y la cultura constructiva
de una sociedad derrotando con hechos aquellas ideas que pregonan
la destrucción.
En Boston recibiremos a la Orquesta Juvenil Simón Bolívar
desde el 6 hasta el 9 de noviembre. En el departamento de
educación musical del New England Conservatory se sigue
con mucho optimismo y muy de cerca el desarrollo de este modelo
no solamente orquestal sino educativo de Venezuela, porque
los jóvenes que conforman esta orquesta representan al
país con el que soñamos cada día. ¡Bienvenidos!
Estudiante de postgrado en el New England Conservatory
Hermann_hudde@yahoo.com