EUGENIO MARTÍNEZ
EL UNIVERSAL
Páginas que no aparecen porque fueron arrancadas, nacimientos
que se registran con años de retraso, defunciones nunca
notificadas, años para tramitar un divorcio, polvo...
el panorama actual del Registro Civil venezolano cambiará
en el mediano plazo a un sistema mixto, que comprenderá
un archivo electrónico y uno convencional de documentos
físicos.
El cambio es producto del control que ahora ejerce el CNE
sobre el Registro Civil. Control que comienzan a sentir los
alcaldes -ahora son funcionarios auxiliares del Poder Electoral
en esta área- y que quedó plasmado en el proyecto
de Ley Orgánica que entregaron ayer los técnicos
electorales a la mayoría de burgomaestres del país.
Entre las novedades del Registro Civil destaca la automatización
de todo el sistema de emisión de documentos relacionados
con el estado civil de los ciudadanos y los actos que lo modifican,
además de otorgar valor probatorio a las actas digitales
como documento público y unificar los conceptos de domicilio
y residencia para efectos electorales.
No obstante, las modificaciones más significativas al
Código Civil que plantea el proyecto de ley entregado
a los alcaldes, se encuentran en el establecimiento de un
régimen sancionatorio para funcionarios y ciudadanos
que no cumplan con la ley; facilitar el cambio de nombre de
las personas (se discute el procedimiento para procesar cambios
de sexo); instrumentación de libros y actos bilingües
en lengua castellana e indígena; la simplificación
de los trámites del matrimonio y del divorcio; la creación
del concurso de registrador civil; la instrumentación
de un número único de identificación para todos
los trámites relacionadas con el estado civil; y la activación
de la inscripción automática de los ciudadanos en
el Registro Electoral al cumplir 18 años.
Sólo nombres normales
"Mi hijo se llama Superman González". Nunca más
se aceptarán estos registros si prospera el proyecto de
ley. El artículo 106 del papel de trabajo prohibe a los
registradores aceptar que los declarantes de un nacimiento coloquen
a los niños "nombres que los expongan al ridículo;
sean extravagantes o de difícil pronunciación; contengan
variantes familiares y coloquiales que denoten una identificación
confusa o que generen dudas sobre el sexo"
Si existen dudas sobre el nombre, los padres y registradores,
(Art. 107) podrán hacer uso del archivo de nombres y
apellidos que será revisado anualmente.
Antes de que finalice el año, el proyecto de ley será
presentado por los rectores a consideración de los diputados
de la Asamblea Nacional.
emartinez@eluniversal.com