La Paz.- El gobierno boliviano pidió
este miércoles a Estados Unidos (EEUU) transparencia
en la ayuda económica que brinda a través de su
agencia para el desarrollo (Usaid) y ajustar su asistencia
a la política del presidente Evo Morales o, de lo contrario,
"tiene las puertas abiertas".
El ministro de la Presidencia y brazo derecho del mandatario,
Juan Ramón Quintana, aseguró que la ayuda de Washington
es "no transparente, discrecional y una intromisión",
y acotó que Estados Unidos practica una "doble moral",
porque el 70% de su asistencia sale de este país.
En rueda de prensa, Quintana dio una pormenorizada explicación
sobre la ayuda estadounidense, de unos 120 a 140 millones
de dólares anuales, reseñó AFP.
De ese importe, un 40% queda en manos de organizaciones no
gubernamentales de procedencia estadounidense que como contratistas
ejecutan determinados proyectos, un 30% es destinado a sueldos,
pasajes y viáticos del personal norteamericano y sólo
un 30% está otorgado a proyectos y pago de estipendios
para el personal boliviano, según el ministro.
"Si la cooperación de Estados Unidos no se ajusta a
la política del Estado boliviano tiene las puertas abiertas,
no vamos a permitir ni un día más que esta forma
de cooperación empañe nuestra democracia, conspire
contra el derecho a la libertad de nuestro pueblo y ofenda
la dignidad nacional", aseguró.
Las palabras de Quintana se producen luego de que el presidente
Morales y el vicepresidente Alvaro García dijeran recientemente
que Estados Unidos y su embajada financian a grupos opositores
al régimen actual.
Las relaciones entre La Paz y Washington sufren sobresaltos
permanentes, principalmente por la política de Morales,
un líder cocalero, en la reducción y control de
los cultivos de coca.
Estados Unidos alegó el miércoles que es falso
que trate de minar al Gobierno boliviano o influir en la política
del país andino con sus ayudas económicas.
"No son ciertas para nada las alegaciones de que Estados
Unidos está utilizando sus fondos de ayuda para influir
en el proceso político o minar de cualquier manera al
Gobierno" de Bolivia, aseguró en Washington el portavoz
adjunto del Departamento de Estado, Tom Casey.
"Creo que el programa anual de ayuda de Estados Unidos para
Bolivia ronda los 120 millones de dólares y esos fondos
están destinados a las necesidades humanitarias y de
desarrollo de la población", añadió el vocero,
quien dijo "no estar al tanto de que grupos estuvieran tratando
de derrocar al Gobierno boliviano".
Según el embajador de Estados Unidos en La Paz, Philip
Goldberg, Bolivia es el segundo país más beneficiado
con ayuda económica de su país, con alrededor de
140 millones de dólares al año, el grueso para la
lucha antidroga.
"Ojalá que esa ayuda de 140 millones fuera ayuda productiva",
comentó hace algunos días, sin embargo, el vicepresidente
García Linera, sugiriendo un supuesto financiamiento
para apoyar a grupos de la oposición, "desde donde se
elaboran críticas y resistencia ideológicas y políticas"
en contra del gobierno boliviano, según afirmó.