Hubo un día en el que el venezolano Daniel Dhers se
fijó como meta ser el mejor del mundo pedaleando su bicicleta.
Nueve años después puede estar satisfecho, pues
ganó el sábado los X Games, competencia de BMX más
importante del planeta.
Los Ángeles fue testigo del primer venezolano en titularse
campeón en un evento de esa categoría. Daniel tuvo
el honor de vencer a Dave Mirra, quince veces medallista de
oro en dicha competencia.
"Yo crecí viendo a Mirra competir. Siempre ha sido un
ídolo para mí y poder vencerlo es un gran honor.
Entrené fuerte y me mentalicé para ser líder
en esta competencia. Ahora estoy feliz, es algo indescriptible",
expresó el venezolano de 22 años.
Daniel Dhers ha tenido un vertiginoso ascenso en el mundo
de los deportes extremos. Su especialidad es el BMX (Bicycle
Motocross) y compite en la modalidad estilo libre, evento
en el que los atletas realizan figuras en un parque con obstáculos.
Aunque está radicado en Pennsylvania, Daniel vivió
hasta los 16 años en Caracas. Allí se inició
con amigos en el mundo de las piruetas.
"Luego mis padres debieron mudarse a Argentina, yo los acompañé,
pero allá había pocos lugares para practicar, así
que decidí irme a Estados Unidos", dijo el campeón.
Daniel considera que a pesar de ser un deporte dominado por
estadounidenses, la motivación personal que ha tenido
lo ha llevado a alcanzar éxitos.
"La gente en Venezuela piensa que este es un deporte dominado
únicamente por norteamericanos, pero la verdad es que
todos tenemos posibilidades de triunfar", explicó.
Afirma que su mayor estímulo es producto de la adrenalina.
"Es impresionante lo que se siente cuando estás haciendo
las piruetas. Es una mezcla entre miedo y emoción que
te lleva a hacer cosas increíbles", expresó el joven
caraqueño.
Daniel puede estar feliz no sólo por la victoria en
los X Games, sino también porque es el mejor en el Dew
Tour.
"Es la competencia más importante después de los
X Games. Son cinco válidas que suman puntos. El año
pasado gané y este año voy primero al cabo de dos
paradas", añadió.
También goza de la ventaja de ganarse la vida haciendo
lo que le gusta.
"Aquí en Estados Unidos se puede vivir bien de este
deporte. Es mi profesión y es a lo único que me
dedico", concluyó.
grovagnati@eluniversal.com