"No esperábamos ser noticia tan rápido... Supimos aprovechar el momento"
DUBRASKA FALCÓN
A ellos la fama sí que les cayó del cielo. Ni un
dedo tuvieron que mover para hacerse publicidad. Apenas regresaron
a Venezuela -después de compartir estudio de grabación
en Puerto Rico con verdaderos monstruos del reggaetón
como Noriega, Elie y Mickey Perfecto- estaban en boca de todo
el país.
La agrupación en la que Jesús Alberto Miranda (conocido
por todos como "Chino") y Miguel Ignacio Mendoza ("Nacho",
a secas) habían dado sus pininos en la música, Calle
Ciega, los había demandado por supuesto incumplimiento
de contrato.
"Aunque el impulso de nuestras carreras fue costear nuestros
temas, sin importar que nos quedáramos pelando (risa),
no esperábamos ser noticia tan rápido. La mamá
del Chino lo llamó llorando a Puerto Rico porque decía
que nos podían meter presos. Sólo supimos aprovechar
el momento", dice Nacho.
Y sí en la isla del encanto tienen al dúo de la
historia, en Venezuela se encuentran Los Reyes del romantiqueo:
Chino y Nacho, quienes, aunque todavía no han sacado
al mercado su primera placa, han llegado a los primero lugares
de las emisoras con temas como Ese hombre soy yo y
Voy a caer en la tentación.
"Nunca debimos ponerle fecha al lanzamiento del disco, pues
nosotros somos superexigentes y lo estamos haciendo lo más
profesional posible. Teníamos listo 12 temas, pero ahora
vamos a meter 18 canciones", acota Nacho, quien, por siempre
llega retrasado a cualquier lado, muestra su lado más
chistoso para que nadie lo regañe.
"Tenemos que darle a la gente lo que quiere -dice Chino.
El disco ya está listo, sólo falta la parte del
arte. Además, en está semana grabamos una canción
con Huáscar Barradas que se llama Triste Corazón
y cinco temas con la Orquesta Sinfónica de Venezuela,
de las cuales nos declaramos fanáticos".
Chino y Nacho no sólo se han apoderado de la música
de cuerda nacional sino que, también, con el sabor y
la sensualidad que caracterizan a sus temas han conquistado
el movimiento de caderas de miles de jovencitas que han tratado
hasta de sobornar a la seguridad de los cantantes.
"La semana pasada en un concierto en Barinas una chama burló
la seguridad del evento y se me lanzó encima. Me dio
una lata -un beso- y no se me despegaba (risa)... ¡No pude
responderle el beso!", comenta Chino, que reconoce que ellos
no vienen de una familia de clase social baja, como la mayoría
de los reggaetoneros, pero que son personas humildes que han
luchado por cada una de las cosas que tienen.
Pero ese es sólo un detallito. Nacho, en varias oportunidades,
se ha conseguido en el clóset de su habitación ciertas
sorpresitas: una fans. "Me ha pasado mucho en Barquisimeto.
Por lo general, alquilamos todo un piso en el hotel en que
el nos vamos quedar. Y las fans, no sé como hacen, averiguan
el nombre al que está la reservación y se alojan
en el piso de abajo (risa)".
Aunque juran y perjuran que no tienen novia, ellos pueden
ser sin problemas los protagonistas del mito que envuelve
a los marineros, pues "claro que podemos dejar un amor en
cada puerto", reconoce, entre risas, Nacho.
"El tiempo que duramos en Puerto Rico capaz surgió un
amorcito por allí. Pero ya. Además, para mí
una novia es algo bien serio. Es una relación importante,
ya más para el núcleo familiar", dice Chino.
Sin embargo, y después de una que otra mirada cómplice
entre ambos, concluyen que "si bien ahora tenemos más
oportunidades de conocer chicas, habíamos tenido más
novias antes de ser famosos --comenta Chino-. Tenemos que
ser más precavidos... Ahora es hasta más difícil
montar cachos (risa)".
Entre 40 y 20
No es el pelo rapado de uno ni las trencitas del otro, lo
que diferencia a estos chicos. No. Realmente, es el tipo de
mujeres a las que conquistan.
Aunque para esta oportunidad Chino no tiene las codiciadas
trenzas -hechas o por su mamá o por su vecina- que las
fanáticas le jalan apenas pueden, él se identifica
mucho con el dicho que reza que las mujeres en frasco chiquito
son mejores. "Aunque me hayan visto con amigas de gran estatura,
me parece más interesantes las que vienen en frasco pequeño",
señala entre risas.
Pero son las maduritas las que persiguen a Nacho, "(risa)
¡Dios mío! ¿Quién te dijo eso? (risa). Sí,
es verdad. Muchas de las madres de las fans son las que me
buscan, pues se identifican con un tipo joven que lucha por
su chamo -él tiene un hijo de casi tres años-. Muchas
veces me han dicho cosas extrañas, tipo pistón,
pero yo me hago el loco... ¡A menos que se me presente una
buena oportunidad...", comenta entre una mezcla de risa con
mirada seductora.
Con la vista en El Poliedro
Si bien todavía no tienen debajo del brazo el respaldo
de un disco, ellos ya han recorrido todo el país llevando
un espectáculo de más de una hora y 15 minutos que
incluyen entre 16 y 18 temas y un impresionante show de juegos
pirotécnicos.
"Inmediatamente, después que salga el CD viene el lanzamiento
del próximo tema que se llama Vagabundo de amor,
canción que hicimos con un reconocido artista puertorriqueño
y del que grabamos un vídeo que vamos a tener rodando
internacionalmente", dice Chino.
"Pero nuestro primer o último concierto de la gira que
vamos hacer queremos que sea en El Poliedro de Caracas...
Allí cabe mucha más gente", comenta Nacho.
"Tuvimos muy buena experiencia allí hace casi dos semanas
atrás con Wisin y Yandel. La respuesta fue genial. Así
que mucho cuidado. Podemos ser la gran sorpresa", añade
Chino.
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