Washington.- George W. Bush firmó una nueva Ley
de Seguridad que tiene como objetivo brindar una mayor protección
a Estados Unidos contra atentados terroristas, al endurecer
los controles de los puertos y de los aeropuertos.
El mandatario aseguró que la legislación representa
un nuevo paso dentro de las intensificadas disposiciones de
seguridad implementadas por EEUU contra atentados terroristas
desde 2001, informó DPA.
La Ley había sido aprobada por amplia mayoría por
el Senado y por la Cámara de Representantes. En ambas
cámaras domina la oposición demócrata desde
noviembre de 2006.
De acuerdo con las nuevas disposiciones, a más tardar
en tres años toda la carga que viaje a bordo de vuelos
comerciales y contenedores que viajen por barco con destino
a EEUU serán analizados en busca de elementos peligrosos,
como explosivos o armas nucleares.
Ciudades amenazadas
Asimismo, la legislación prevé dinero adicional
para regiones y ciudades como Nueva York y Washington, que
se ven especialmente amenazadas por atentados terroristas.
El Departamento de Seguridad Interior podrá gastar además
4.000 millones de dólares adicionales para la protección
de medios de transporte públicos en los próximos
cuatro años.
Las medidas siguen las recomendaciones de una comisión
establecida tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
La Ley sienta además las bases para facilitar el ingreso
a Estados Unidos de ciudadanos de numerosas naciones, sobre
todo del este de Europa. Países como Bulgaria, Polonia,
Lituania, Rumania o Letonia podrán por lo tanto ingresar
en la lista de estados cuyos ciudadanos no necesitan visa
para entrar a EEUU.
Espionaje telefónico
Por otra parte, legisladores estadounidenses luchaban para
enmendar el programa de espionaje doméstico del Gobierno,
de forma que resulte aceptable para el presidente Bush.
Un intento de último minuto para expandir los poderes
antiterrorismo del Gobierno para espiar llamadas telefónicas
y correos electrónicos desde el exterior estaba en duda,
mientras los demócratas buscaban un compromiso en esa
legislación.
Bush, que presionó por tomar acción esta semana,
instó a los legisladores a continuar hasta que logren
una legislación que cierra lo que describió como
"una brecha de inteligencia" en el Acta de Vigilancia de Inteligencia
Extranjera de 1978.
"Hasta el momento los demócratas no han trazado un proyecto
que yo pueda firmar", dijo. "El tiempo es escaso y le pido
al Congreso que siga en sesión hasta que apruebe un proyecto
que dé a nuestra comunidad de inteligencia las herramientas
que necesita".
Los legisladores están trabajando para renovar una ley
que requiere órdenes judiciales para el monitoreo de
comunicaciones de personas dentro de Estados Unidos.
Colaboradores del Congreso confirmaron que el esfuerzo se
debe, en parte, a una nueva restricción secreta de la
Corte sobre la capacidad de las agencias de espionaje estadounidenses.