ESTEBAN ROJAS
EL UNIVERSAL
Nuevos propietarios, nueva junta directiva, nuevo entrenador,
un plantel totalmente cambiado y una sede de lujo reformada
por la pasada Copa América.
El Deportivo Táchira vivió una verdadera revolución
tras la decepción que representó la pasada temporada
y espera volver pronto a pelear con Caracas, unión Atlético
Maracaibo y el resto de los grandes aspirantes en el venidero
Torneo Apertura. La meta es meterse, al menos, en la lucha
por avanzar a la Copa Libertadores. El encargado de la misión
-difícil, por cierto- es Carlos Maldonado, un técnico
que ha estado acompañado por el éxito en sus clubes
anteriores.
Maldonado, campeón absoluto al frente del desaparecido
Nacional Táchira en 2002 y del Maracaibo en 2005, tendrá
que manejar una plantilla que busca reconstruirse con rapidez.
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El Táchira le recibió con una buena base de talento
joven, con jugadores como Anderson Arias, Edgar Pérez
Greco, Marlon Fernández y Yefferson Velasco; pero huérfano
de futbolistas de experiencia, quienes, a fin de cuentas,
son los que saben cómo competir en la parte alta de la
tabla de clasificación.
Los aurinegros lograron mantener a Javier Villafraz, Ruberth
Morán y Gerzon Chacón, pero vieron cómo volaban
hacia otros equipos jugadores que tenían peso dentro
del vestuario como Alexander "Pequeño" Rondón y
Johnny "Speedy" González.
Los trámites por el cambio de directiva, para colmo,
retrasaron los movimientos del club en el mercado de fichajes,
por lo que no fue nada sencillo para Maldonado armar su nómina.
Al final, llegaron como novedades los porteros Manuel Sanhouse
y Daniel Valdés, el defensor José "Patón" González,
el mediocampista Luis Manuel Seijas y el delantero Ynmer González,
todos junto a los foráneos Lucas Bovaglio, Lidio Benítez,
Frankie Oviedo y, en el último momento, Rolando Escobar.
Los foráneos tendrán mucha importancia para Maldonado.
El central Bovaglio y el lateral Benítez se perfilan
como fijos en la defensa, mientras Oviedo será referencia
en la zona de volantes. Del rendimiento de ellos dependerá,
en gran medida, las posibilidades del Táchira de figurar
en el Apertura.
Al otro lado, entre los jóvenes que se verán favorecidos
por la regla de tener en cancha a un jugador de menos de 18
años, el carrusel cuenta con Acosta en la delantera y
Mancilla en el mediocampo -ambos con buenas posibilidades
de ser titulares-, y a Pablo Barrios en la zaga.
Lo normal, después de una reestructuración tan
profunda, sería tener paciencia; pero ese es un lujo
que no se puede dar el equipo, pues la afición aurinegra
es exigente. Pueblo Nuevo no sabe lo que es esperar, pues
está acostumbrado a celebrar.
El debut en el Apertura será el domingo frente a Estrella
roja en casa. El rival, sobre el papel, es ideal para comenzar
con buen pie y ganar motivación.
El nuevo Táchira termina de ajustar sus detalles y será
presentado oficialmente el viernes.
El grueso del trabajo de pretemporada se realizó durante
una gira hecha en Colombia, periplo que Maldonado consideró
exitoso. Todo listo para lo que será una prueba de fuego.