Caracas.- El presidente del Concilio Plenario
de Venezuela, monseñor Ovidio Pérez Morales, lamentó
hoy las declaraciones que emitió en el día de ayer
el ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro,
quien instó a los obispos a quitarse la sotana si quieren
hablar de política.
En ese sentido, expresó "sentimos profundamente que
en un país católico como Venezuela sucedan estas
cosas y, prácticamente, se pretenda una descalificación
de la dirigencia eclesiástica".
Pérez Morales explicó que Jesucristo constituyó
la Iglesia sobre los apóstoles y los obispos vienen siendo
sucesores de los apóstoles y tienen por encargo ocuparse
del aspecto espiritual pero también de las cosas mundanas
como el tejido económico, político, social y cultural
y su misión es propiciar la fraternidad, la paz y el
desarrollo integral de todos los pueblos.
Por otra parte, también se refirió al calificativo
de "inquisidor" que profirió el canciller hacia el arzobispo
de Mérida, monseñor Baltazar Porras, y recordó
que hace varios años la Iglesia Católica llevó
a cabo un acto de arrepentimiento sobre la inquisición.
"Nosotros consideramos la inquisición como un capítulo
ya cerrado. Hoy hablamos de diálogo, de entendimiento
y de respeto a las opiniones y a los demás", dijo.
Asimismo, indicó que los miembros del gobierno que señalan
a los representantes de la Iglesia como "inquisidores" son
quienes precisamente practican dicha corriente.
"(En el país) sucede una cosa curiosa y es que quienes
recuerdan la época de la inquisición son los que
la están aplicando porque inquisitorial es ser cerrar
un medio de comunicación porque no está acorde con
una línea oficial; inquisitorial es ejercer una presión
sobre los empleados públicos para pertenecer obligatoriamente
a un partido político; inquisitorial es obligar a un
10, 20, 30, 40, 50, 60% de la población -la proporción
es indiferente- a aceptar una ideología que no comparte,
un pensamiento único que no quiere adaptar; inquisitorial
es que se trate de que se piense como lo hace el dirigente
oficial o del partido oficial y esto vale para todos", sentenció.
Derechos humanos no pueden retroceder
Monseñor manifestó la preocupación de la Iglesia
venezolana por la propuesta del presidente Hugo Chávez
de reformar la Constitución Nacional (CN).
"Los derechos humanos han progresado mucho y no podemos tener
una regresión en esa materia y ésa es la preocupación
que hay ahora con la reforma de la Constitución, que
no vayamos como el animalito que va para atrás. La Constitución
es buena y sobre ella se puede trabajar por construir un país,
es un texto bastante joven y es un buen instrumento legal
para pensar en el futuro del país en materia de convivencia
pacifica y de libertad".
La autoridad eclesiástica aseveró que considera
las libertades políticas, de pensamiento y religiosas
como bienes preciados y aseguró que los obispos venezolanos
la reclaman tanto para ellos como para los demás.
Yolimer Obelmejías Valdez
eluniversal.com