Mapa del sitio
Daily News
Búsqueda avanzada
ClasificadosUsuariosAnunciantes
Caracas, jueves 26 de julio, 2007  
[an error occurred while processing this directive]
Principal > Opinión > Noticias
Hoy Esta Semana Nuestras Firmas
 
Imprimir Enviar por correo  |  Disminuye letraAumenta letra
 
Alfredo Toro Hardy // Los grandes depredadores del medio ambiente

Hoy día el 37 por ciento de la población mundial de automóviles pertenece a EEUU

Luego de la Segunda Guerra Mundial, General Motors, Standart Oil y Firestone compraron secretamente los sistemas de autobús y trolebús de Estados Unidos. Ello con el fin de sacarlos de funcionamiento y eliminar la competencia al automóvil. A esto se le uniría la construcción masiva de autopistas en ese país a partir de 1956 y la implantación de los suburbios como espacio natural de habitación de su clase media. El vehículo individual se consolidó así como opción insustituible de transporte. Por esta vía el crecimiento porcentual del parque automotor estadounidense entre 1969 y 1995, resultó seis veces mayor al de la propia población mundial.

Hoy día, Estados Unidos dispone de 204 millones de automóviles, cantidad que equivale al 37 por ciento del total de automóviles en el mundo. Sin embargo, el automóvil es sólo una de las ilimitadas manifestaciones del consumo estadounidense. El norteamericano es un sistema económico diseñado para propiciar el consumo en todas sus manifestaciones y a todo nivel. No en balde, las dos terceras partes de la actividad económica doméstica del país giran en torno a éste. El resultado está a la vista. Con sólo 5% de la población del mundo, Estados Unidos es responsable del 25% de la contaminación planetaria. (Alfredo Toro Hardy, Hegemonía e Imperio, Bogotá, 2007).

Pero el problema no es sólo la impronta ambiental norteamericana, sino la naturaleza contagiosa de su modelo de vida. Cada sociedad desarrollada del globo se vuelve cada vez más como Estados Unidos y cada economía emergente aspira a alcanzar sus patrones de vida. El culto al consumo se ha transformado en la auténtica infección contagiosa de nuestros tiempos. El caso más evidente es China, que busca reconstruirse a imagen de ese país. Ello dentro de un contexto muy especial. Cuando Gran Bretaña y Estados Unidos se industrializaron en el siglo XIX, les tomó cincuenta años duplicar el ingreso real por cabeza. China acaba de alcanzar el mismo resultado en sólo nueve años. Esta nación, que consumía 9% de la energía mundial a comienzos de década, consumirá 20% en 2010. Un aumento porcentual de 11 puntos en menos de diez años. China sigue los pasos de Estados Unidos, sólo que de manera exponencial. Desde comienzos de los noventa comenzó a construir su propio sistema de autopistas, a sabiendas de que ello le representó a las compañías productoras bienes y servicios norteamericanas un ahorro de un millón de millones de dólares. Si las tasas actuales de consumo chinas se multiplican por sus niveles de crecimiento poblacional, para el 2031 ese país dispondrá de 1,1 millardos de automóviles, cifra superior a la totalidad del parque automotor actual del mundo, el cual alcanza a 800 millones de vehículos. Por lo demás, en 2006 China añadió 102 gigawatts a su capacidad de generación eléctrica, lo cual resulta el doble de la capacidad total de la que dispone California.

Todos los años China añade una capacidad de generación eléctrica mayor que la totalidad de la capacidad disponible en el Reino Unido. No en balde, este año China pasó a Estados Unidos como mayor contaminador del planeta.

altohar@hotmail.com

 



 
Más artículos de esta firma
 
Imprimir Enviar por correo  |  Disminuye letraAumenta letra
 
Contáctenos | Política de privacidad | Términos legales | Condiciones de uso
Búsqueda avanzada
Copyright @ Diario El Universal C.A. 2007