Camaguey.- El presidente provisional de
Cuba, Raúl Castro, ofreció al próximo
presidente de Estados Unidos, dialogar para resolver
el diferendo con la isla, en la tercera vez que propone una
"rama de olivo" a ese país, informó AFP.
"Si las nuevas autoridades norteamericanas dejan por fin
a un lado la prepotencia y deciden conversar de modo
civilizado, bienvenido sea", dijo Raúl Castro,
en su discurso en el acto central de la fecha patria, en ausencia
de su hermano Fidel.
"Si no es así estamos dispuestos a continuar enfrentando
su política durante otros cincuenta años si
fuera necesario", añadió el presidente interino.
Cambios económicos
Raúl Castro afirmóque se estudian cambios
económicos en Cuba, que incluyen un posible incremento
de la inversión extranjera, pero socialistas y
sin esperar soluciones espectaculares.
"Habrá que introducir los cambios estructurales y de
conceptos que resulten necesarios" en la economía.
Precisó que se estudia el incremento de la inversión
extranjera, "siempre que aporte capital, tecnología
o mercado", pero "sin repetir los errores del pasado
por ingenuidades e ignorancia en esta actividad".
Afirmó que esa nueva inversión extranjera será
"trabajando con empresarios serios y sobre bases jurídicas
bien definidas que preserven el papel del Estado y el
predominio de la propiedad socialista".
Raúl indicó que su gobierno trabaja en varias direcciones
"importantes y estratégicas", lo que se hace "con
premura pero sin desespero ni muchas declaraciones públicas
para no crear falsas expectativas", y advirtió "que todo no
puede resolverse de inmediato".
En la agricultura "ya se trabaja en esa dirección y
comienzan a apreciarse algunos resultados modestos",
dijo Raúl, quien ha insistido en el año que está al
mando de Cuba en trabajar para resolver los tres problemas
fundamentales de la población: alimentación,
transporte y vivienda.
"No habrá soluciones espectaculares". "Se necesita tiempo
y sobre todo trabajar con seriedad y sistematicidad,
consolidando cada resultado que se alcance, por pequeño
que sea", manifestó.
Señaló que "no hemos salido todavía" del Período
Especial, denominación oficial de la crisis económica
que sobrevino tras la desaparición del bloque soviético,
"que alcanza ya 16 años", y que en su opinión mantiene
una serie de problemas sociales y económicos, como
la insuficiencia del salario.
Advirtió que un incremento de los sueldos "solo puede
venir de una mayor y eficiente producción" y dijo
que hay que "transformar concepciones y métodos que
fueron apropiados en su momento, pero han sido superados por
la vida".
Pero Raúl, quien tiene fama de pragmático y hasta
cierta aureola de reformista, aseguró que no habrá
transición ni parálisis en Cuba, pues esos son
"sueños trasnochados" de los enemigos de la revolución.
El enemigo "insiste tozudamente en seguir chocando con la
misma piedra", dijo y añadió que "especulan
acerca de una supuesta parálisis y hasta sobre una
"transición" en marcha".
"Pero por mucho que cierren los ojos, la realidad se encarga
de destruir sus sueños trasnochados", dijo en su
discurso de una hora ante 100.000 personas que asistieron
al acto en la Plaza de la Revolución de Camagüey,
540 km al sureste de La Habana.
"Son muchas batallas simultáneas que requieren cohesionar
las fuerzas para mantener la unidad del pueblo, principal
arma de la revolución, y aprovechar las potencialidades
de una sociedad socialista como la nuestra", indicó.