NOELIA SASTRE
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Nueva York.- Al llamar al 305. 577.4214 se escucha
la grabación de la centralista: "buenas tardes, usted
se ha comunicado con el Consulado de la República Bolivariana
de Venezuela en Miami; gracias por su llamada, estamos para
servirle". Eso es todo. Cientos de venezolanos que viven en
Florida, Georgia, Carolina del Norte o Carolina del Sur (los
estados que cubre Miami), cuando necesitan hablar con este
Consulado se consiguen con que nadie atiende jamás el
teléfono, salvo esa grabación.
Así lo comprobó esta reportera durante tres semanas
llamando varias veces al día y a distintas horas. Nunca
contestaron. Y así están los 38.000 registrados
para obtener pasaporte en el Consulado de Miami, esperando
una respuesta que tarda meses en llegar y desesperados por
cambiar los antiguos documentos donde se leía "República
de Venezuela" por los nuevos de "República Bolivariana
de Venezuela". La Onidex ha informado que siguen vigentes
hasta su fecha de vencimiento (y no hasta el 30 de junio como
se anunció anteriormente), no obstante, los pasaportes
con portada azul sirven para cualquier parte del mundo excepto
para Estados Unidos. La situación ha provocado un aumento
inusitado de peticiones de unos 17.000 inscritos en el Consulado
de Miami en 2004 y hoy son 38.000 los registrados para renovar
pasaporte.
Sólo por internet
"Los venezolanos que deseen renovarlo deben registrarse en
la página del Consulado www.consuve.net. Recibirán
un número de control y después la confirmación
de su cita. Ese día se le entrega su nuevo pasaporte",
explica Antonio José Hernández Borgo, cónsul
en Miami. El problema es que ese proceso tarda seis meses,
como le ocurrió a una venezolana que vive en Atlanta
y ya ha intentado renovarlo dos veces.
"Cada vez somos más en Georgia y no entiendo por qué
no ponen un consulado móvil. Esa sería la solución,
ya que por internet tardan dos meses desde que te inscribes
hasta que te dan el número y de ahí a la cita pueden
pasar seis meses. Es desesperante porque llamas y no te contestan",
cuenta esta mujer de 34 años que prefiere no dar su nombre.
"Acabo de tener un bebé y me dieron la cita un día
que tenía médico. Así que la perdí y tuve
que empezar todo el proceso de nuevo. Comencé en febrero
para poder irme este verano, pero ni siquiera me han dado
el número. Además está el tema de la corrupción:
por lo visto, pagando 200 dólares a los funcionarios
te lo dan en el momento".
La joven asegura que antes estaba orgullosa de ser venezolana,
pero que ahora ni siquiera pedirá el pasaporte para su
hija, un extremo por el que seguramente optarán muchos
teniendo en cuenta la escasez de pasaportes en los consulados.
"El compatriota que primero se registre será quien primero
lo reciba", dice Hernández Borgo, que a la pregunta de
si conoce algún caso de alguien que haya necesitado renovarlo
para viajar y no haya podido se limita a responder: "todos
los días se presentan casos de emergencia y cada uno
se trata de manera particular".
Tampoco contesta a la posibilidad de poner en marcha un consulado
móvil ni sabe cuándo estarán listos los nuevos
pasaportes electrónicos.
Dicen que en dos meses
Quien sí se atreve con esta última cuestión
es Jesús Arias, segundo cónsul en Nueva York (con
12.000 inscritos), afirmando que los esperan para dentro de
dos meses. "Venezuela está preparada para expedir los
pasaportes electrónicos a partir de septiembre, con toda
la información contenida en un chip y en el código
de barras. Hasta entonces tenemos una remesa con la que cubrimos
las necesidades más inmediatas: si por tener el pasaporte
azul inmigración no le da el visado, se lo cambiamos
a quien lo necesita, así como a quien quiere viajar.
En estos casos tardamos 10 minutos en darle el nuevo", asegura
Arias.
Sin embargo, para muchos esta experiencia ha sido muy distinta
a la que describe el cónsul. Orvex, la Organización
de Venezolanos en el Exilio radicada en Miami, ha recibido
quejas de Carolina del Norte. Y hasta conoce un caso de alguien
que renovó el pasaporte por internet desde Miami, su
contacto lo recogió en el estado Zulia y se lo envió
a través de Colombia.
En fin, mil piruetas para conseguir un documento tan básico
como el pasaporte.