París.- El Instituto de Radioprotección y Seguridad Nuclear francés (IRSN) encontró al menos 67 anomalías en las instalaciones de la central nuclear más potente de Japón, que se vio gravemente afectada por el sismo del 16 de julio, según una nota publicada por el organismo.
La central japonesa, que no fue concebida para resistir a un sismo tan fuerte (6,8 según la escala de Richter), se encuentra actualmente cerrada durante un período indefinido, citó AFP.
El IRSN precisó, no obstante, que "los controles, las reparaciones y los estudios necesarios antes de que vuelva a ser puesta en funcionamiento (incluidos los de evaluación sísmica) durarán varios meses".
"Las investigaciones serán efectuadas para precisar la localización de la falla que provocó el sismo", agregó la nota.
El epicentro del sismo se situó a una decena de kilómetros de la central de Kashiwazaki-Kariwa (8.212 megawatios), que alimenta la ciudad de Tokio, donde viven al menos 20 millones de personas.
Tras el temblor se declaró un incendio en un transformador eléctrico fuera del edificio del reactor número tres. "Se trata del primer caso conocido de incendio en una central nuclear debido a un temblor de tierra", dijo el IRSN. El fuego fue controlado dos horas después.