Washington.- El gobierno de Venezuela rechazó
hoy una propuesta de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH) de entrar en una solución amistosa con
la defensa de siete de los 19 muertos en el golpe de estado
de 2002.
El entendimiento fue planteado durante una audiencia de la
CIDH, que a ratos se convirtió en un intercambio
de indirectas entre la delegación del gobierno
del presidente Hugo Chávez y miembros de la propia comisión.
La defensa, que renovó sus acusaciones de falta de investigación
y demoras procesales, había expresado su deseo de un
entendimiento amistoso cuando el caso fue admitido por la
comisión en octubre del año pasado, dijo su presidente
Florentín Meléndez, reseñado por AP.
Pero, cuando preguntó si quería la solución
pacífica al delegado del gobierno, Germán Saltrón
Negretti, éste no contestó y Meléndez lo tomó
como rechazo a su pedido.
''Todos los que dispararon contra esas personas están
libres, no hay una sola acusación contra nadie'', dijo
el abogado Alfredo Romero, de la defensa.
La audiencia se realizó como parte del período
de sesiones ordinarias de la CIDH, el segundo del año,
a fin de que ésta tomara una decisión debido a que
en Venezuela ''no se ha hecho justicia'' cinco años después
de la temporal destitución de Chávez.
Saltrón Negretti rechazó las alegaciones de que
allegados a Chávez ocasionaron las muertes y pidió
no perder de vista que ''se trató de un golpe'' con su
correspondiente nivel de confusión y ''pérdida de
evidencias''.
Criticó a la propia CIDH por su rápido reconocimiento
de las autoridades que gobernaron Venezuela por unas horas
entre el 11 y 12 de abril de 2002, durante las cuales Chávez
''permaneció secuestrado''.
Dijo que la comisión no emitió medidas cautelares
para Chávez y más bien ''se limitó a reprocharle
al ejecutivo nacional su actuación durante el golpe''
por lo que le pidió ''equilibrio, objetividad e imparcialidad''.
Las críticas directas se produjeron en momentos en que
las relaciones del gobierno venezolano con la CIDH eran tensas
y se vieron esta semana agravadas por el despojo de funciones
de relator al venezolano Freddy Gutiérrez Trejo por acciones
incompatibles con sus funciones de miembro de la comisión.
Meléndez le pidió a Saltrón Negretti que aportara
más detalles sobre su alegato de desaparición de
evidencias afirmando que era ''responsabilidad del Estado''
ese esclarecimiento ya que obstruye la búsqueda de la
verdad.
Dijo sin señalar fecha que la comisión emitirá
su informe sobre el caso con ''objetividad, que es justamente
nuestro principal reto en esta comisión''. ''Nuestro
compromiso es con los pueblos y las víctimas de las Américas'',
dijo.