Los que creemos en la democracia como fuente de libertad,
sostenemos que las instituciones que conforman el entramado
social de un país, son un tesoro que debe conservarse
a cualquier costo. Hoy debo retractarme en un caso y me refiero
a la institución militar, las FAN han dejado de ser los
garantes de la Constitución, las leyes y la soberanía
nacional para convertirse en la guardia pretoriana de Chávez,
en su ejército personal que al jurar "patria, socialismo
o muerte, venceremos" han declarado públicamente su deseo
indeclinable de ser los verdugos de la patria.
La gran mayoría de los venezolanos en algún momento
pensó que existía una gran reserva moral en los
hombres de uniforme, si esa reserva existe es hoy solo una
mínima isla dentro de ese inmenso mar de ineficiencia,
caos y corrupción que carcomen la fibra moral de la tierra
de Bolívar. Para lograr sus propósitos totalitarios,
Chávez se dio a la tarea de pervertir todas las instituciones
a las cuales percibe como centros de poder, las FAN no han
sido la excepción.
La casta militar ha dominado el país desde la independencia,
aun en los cortos periodos de democracia civil y los resultados
están a la vista. Los civiles sólo son tolerados
en cargos figurativos y sin ningún poder real, es el
caso con los otro cuatro poderes supuestamente independientes
donde genuflexos ciudadanos se desviven por complacer a "su"
comandante.
Cuando esta pesadilla termine, vendrá un intenso periodo
de reflexión sobre la necesidad de la existencia de una
fuerza armada nacional que consume buena parte del presupuesto
nacional. Supuestamente Baduel era un baluarte de la ética
y un dique contra la injusticia, lo mismo dijeron de Arias
Cárdenas y ahí está con su mata de cambur.
¡Será!
seppel@cantv.net