La Habana.- Cuba acusó a Estados
Unidos de alentar la emigración ilegal con la intención
de crear inestabilidad para forzar un cambio político
en la isla, desde hace un año bajo gobierno provisional
por la enfermedad de Fidel Castro.
Una declaración de la cancillería precisó
que del 1 de octubre de 2006 al 30 de junio de 2007
la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA) otorgó
10.724 visas a cubanos, un 53,6% de la cuota mínima anual
de 20.000 que debe conceder al cierre de septiembre, según
acuerdos firmados por ambos países en 1994.
Cuba advirtió que de mantenerse la tendencia hasta septiembre
Washington violaría los acuerdos, lo que sería "un
aliento adicional a la emigración ilegal, que -añadió-
es "estimulada" por la Ley de Ajuste Cubano y la política
de "pies secos-pies mojados", que privilegian a los emigrantes
ilegales de la isla, informó AFP.
"Cabría preguntarse qué persigue el gobierno de
los Estados Unidos con este comportamiento. ¿Por
qué desea que empeore la situación migratoria entre
ambos países", cuestionó la cancillería.
Sugirió que el gobierno George W. Bush busca acelerar
una transición en Cuba, aprovechando que el líder
cubano convalece desde hace un año de una crisis de salud
y la isla está bajo mando provisional de Raúl
Castro.
"¿Guarda esto relación con las recientes declaraciones
del presidente Bush, en las que además de desear
la muerte del Comandante en Jefe, expresó su preferencia
por forzar los 'cambios' que desea imponer a Cuba", cuestionó.
El pasado 28 de junio, Bush dijo que un día "el buen
Señor se llevará a Castro" y sugirió que un
cambio en Cuba sería un "reto interesante" para
Estados Unidos, a lo que Fidel respondió irónico
diciendo "el buen Dios" lo protege.
En artículos de prensa, Castro ha acusado a Bush de
haber ordenado su muerte y, tras revelaciones de que
la CIA había planeado eliminarlo en 1960, dijo
que ahora esa política se aplica "de manera más
brutal".
En otro editorial, también acusó a Washington de
estimular la emigración ilegal, al responsabilizarlo
del fallido secuestro de un avión en La Habana el
pasado 3 de mayo -con saldo de dos muertos-, debido a que
los dos soldados que lo hicieron pretendían salir
a ese país.
"Esa política irresponsable del gobierno de los Estados
Unidos estimula la indisciplina social, el delito, las
salidas ilegales y ofrece un tratamiento preferencial
a los emigrados cubanos, sin reparar en las formas y medios
que estos utilizan para arribar al territorio de ese
país", dijo la cancillería.
En ese sentido pidió a Estados Unidos "que cese la manipulación
del tema migratorio con fines políticos" y "ponga
fin a la incesante propaganda subversiva y de guerra
psicológica contra Cuba".
La Habana acusa a Washington de estimular las salidas ilegales
con la Ley de Ajuste Cubano (1966), que otorga residencia
y facilidades laborales a los cubanos que lleguen por cualquier
vía a Estados Unidos.
Washington dice apoyar una migración segura, legal y
ordenada, y responsabiliza del éxodo al gobierno
de Castro pues señala que los emigrantes tratan de escapar
de Cuba por la situación económica y la falta de
libertades políticas.
Los acuerdos de 1994 fueron suscritos tras la llamada crisis
de los balseros de 1994, cuando 36.000 cubanos partieron en
precarias embarcaciones hacia Estados Unidos.
A raíz de esa crisis, la política de "pies secos-pies
mojados" estableció que los que sean interceptados en
el mar son repatriados, y quienes toquen territorio recibirán
automáticamente los beneficios.