Trípoli.- La pena de muerte impuesta
a cinco enfermeras búlgaras y a un médico palestino
acusados en Libia de inyectarle vih a niños ha sido conmutada
a cadena perpetua, dijo el martes el ministro de Relaciones
Exteriores de Libia.
El canciller Abdel-Rahman Shalqam dijo que el Consejo Judicial
Supremo de Libia falló la noche del martes para que las
penas fueran conmutadas.
"El emitir esta decisión cierra de manera automática
el caso legal en su contra'', dijo Shalqam a The Associated
Press en una entrevista.
Indicó que Trípoli estaba dispuesta a considerar
la deportación de los seis médicos a Bulgaria, pero
no fijaría un plazo para ello y que en todo caso las
negociaciones se realizarían "dentro del marco legal
y contexto político entre las dos naciones''.
"A cambio, el mejorar las condiciones de los niños afectados
y sus familias debe de ser tomado en cuenta'', le dijo a The
Associated Press.
La decisión es "un gran paso en la dirección correcta'',
dijo el ministro de Relaciones Exteriores búlgaro Ivailo
Kalfin, quien dio a entender que los médicos podrían
recibir un perdón al ser repatriados.
El fallo ocurrió luego de que las familias de los niños
infectados recibieron cada una un millón de dólares
y accedieron a retirar su demanda de que fueran ejecutados.
La Corte Suprema de Libia había confirmado la semana
pasada la pena de muerte contra los seis facultativos, pero
la Asamblea Judicial Suprema puede invalidar la decisión
del tribunal.
Uno de los abogados de la defensa, Harry Haralampiev, dijo
que no estaba satisfecho con la decisión judicial. "Yo
esperaba que indultaran a los médicos'', declaró
en una entrevista por radio.
Libia enfrentaba una gran presión internacional para
conmutar la pena de muerte de los trabajadores médicos.
Los seis trabajadores médicos negaron haber infectado
a más de 400 niños, y dijeron que sus confesiones
se obtuvieron mediante tortura. Algunos expertos y reportes
científicos han señalado que los niños quedaron
infectados por las condiciones antihigiénicas en el hospital
de la ciudad nororiental de Benghazi.
Cincuenta niños murieron.