ESTEBAN ROJAS
ENVIADO ESPECIAL/EL UNIVERSAL
Maracaibo.- El fin -un Brasil campeón de la Copa
América- justifica todo.
La canarinha se olvidó del tradicional "jogo bonito"
y apostó por un fútbol pragmático que crecía
partido tras partido con Robinho y Julio Baptista como líderes.
Así levantó el trofeo de la cita continental al
golear 3-0 a la selección de Argentina en la final, dejando
para el compromiso definitivo su mejor imagen, ante un rival
que había sido superior durante el torneo.
Brasil ratificó contra el cuadro albiceleste su capacidad
de golpear en el momento exacto.
El primer gol de la final -marcado por Baptista- llegó
en la primera opción de la verdeamarilla, destrozando
el plan argentino a los cuatro minutos. El segundo -en propia
puerta- se presentó cuando la albiceleste parecía
despertar; y el tercero -firmado por Daniel Alves- se produjo
en un contragolpe mientras los gauchos adelantaban líneas.
Fueron tres tantos en la hora justa.
Aprovechar al máximo cada oportunidad fue la gran carta
de la canarinha. Si el plantel maravillaba o no, era secundario.
El objetivo era ganar. La vía escogida por Dunga fue
trabajo duro y el sacrificio.
Dejando a un lado a Robinho, autor de seis goles en la contienda,
el resto de los jugadores fueron un perfecto reflejo de esa
filosofía.
El delantero de la canarinha, por ejemplo, siempre ha sido
un futbolista lleno de talento, pero no caracterizado por
su sacrificio. Romario, Ronaldo y Adriano habían pasado
por esa posición en los últimos tiempos y leyendas
como Pelé mucho antes, muy distintos a Vagner Love.
Un único gol fue el balance de Vagner, pero su aporte
fue fundamental. Siempre bajó a apoyar a los volantes,
presionó desde la salida del balón y hasta en defensa
se le veía. Fue él quien soltó el pase a Elano
en la medular antes del centro para el gol de Baptista en
el encuento final, y quien armó el contragolpe que capitalizó
Alves para el definitivo 3-0 en la segunda mitad.
Lo importante para la representación de Brasil es que,
usando una fórmula opuesta a la que siempre ha utilizado,
alcanzó la meta.
Reeditó el título de Perú 2004, tiene ya ocho
coronas de Copa América y ha ganado cuatro de las últimas
cinco ediciones. Sufriendo también se ganan campeonatos.
CAMINO A LA CORONA
Un revés de 2-0 frente a México fue el estreno
de Brasil en el Grupo B. La canarinha, sin embargo, supo responder
en su siguiente compromiso, contra Chile, con un triunfo de
3-0 y hat-trick de Robinho. Cerró la primera fase venciendo
1-0 a Ecuador. Eso importó poco, porque fue Robinho quien
marcó.
Brasil explotó en cuartos de final con una goleada de
6-1 ante Chile. Dos dianas de Robinho junto a tantos de Juan,
Baptista, Josué y Vagner Love dejaron claro que iba en
serio.
Sufrió en las semifinales contra Uruguay, teniendo que
ir a penaltis tras igualar 2-2 al término de los 90 minutos
reglamentarios. Luego, llegó la final y su mejor exhibición
de fútbol.