Maracaibo.- Campeón de América
por cuarta vez en las últimas cinco ediciones, Brasil
abandonó Venezuela con la certeza de haber encontrado
su técnico para las eliminatorias rumbo al Mundial Sudáfrica
2010.
Carlos Dunga había llegado a la Copa América bajo
un manto de dudas, en especial porque la prensa de su país
no termina de aceptar su propuesta futbolística.
Pero la goleada por 3-0 ante Argentina en la final de Maracaibo
despejó cualquier incógnita sobre el futuro del
entrenador: Brasil comenzará su recorrido hacia Sudáfrica
2010 con Dunga sentado en el banco, informó DPA.
En su primera experiencia como técnico, Dunga, que asumió
en septiembre pasado, tiene a su favor una estadística
casi perfecta.
El ex aguerrido volante de la década de los 90 dirigió
a Brasil un sólo torneo oficial, la Copa América,
y lo ganó. Además, de los once amistosos previos
a su llegada a Venezuela, Brasil sólo había perdido
uno.
Por si fuera poco, Dunga lleva un global de 6-0 contra la
Argentina de Alfio Basile, el gran rival del continente. Al
3-0 del domingo en Maracaibo se le suma el 3-0 que los brasileños
asestaron en el amistoso jugado en septiembre pasado en Londres.
"Hemos recuperado la autoestima del fútbol brasileño",
aseguró el entrenador tras ganar la Copa América.
Además, Brasil se consagró campeón de América
sin sus tres jugadores más renombrados, ya que Ronaldinho,
Kaká y Ronaldo no estuvieron presentes en Venezuela.
Con un equipo diezmado en grandes nombres, Dunga igualmente
armó un equipo que bailó a Argentina en la final.
Es difícil creer que el técnico cambie su sistema
de juego tras semejante triunfo.
"Lo más importante en el fútbol son los resultados.
El que gana es el mejor", repitió Dunga durante todo
el torneo, dando a entender que ganar es lo único que
le importa.
Sin embargo, pese al triunfo final, un detalle que los brasileños
no deberían dejar pasar por alto es que, por primera
vez en años, los simpatizantes neutrales se pusieron
a favor de los argentinos.
Históricamente, los brasileños suelen encandilar
a los aficionados locales con sus demostraciones de alegría.
Pero salvo las apariciones de Robinho, el equipo de Dunga
no le regaló samba al público.
Los venezolanos, que en el comienzo de la Copa América
aún mantenían su habitual compromiso afectivo con
los brasileños, lentamente fueron cambiando su simpatía
hacia los argentinos.
Brasil demostró en Venezuela un fútbol más
práctico que lúcido, de espaldas a la historia de
fútbol-show que construyeron "cracks" como Pelé,
Garrincha, Zico, Zizinho, Didí y Leónidas da Silva,
entre muchos otros.
A partir de octubre de 2008 Brasil reanudará sus competencias
oficiales. En las eliminatorias se sabrá si Dunga mantiene
su obsesión de ganar o si, además, le agrega a su
equipo una mayor dosis de espectáculo. Y también
si vuelve a confiar en los ausentes Ronaldinho, Kaká
y Ronaldo.