ESTEBAN ROJAS
EL UNIVERSAL
Maracaibo.- Siempre fue un ganador cuando saltaba al campo como capitán de la selección brasileña. Hoy espera su primer gran triunfo como técnico.
Dunga, campeón del Mundial de Estados Unidos 1994, llega a la final de la Copa América al frente de un equipo de obreros y figuras de proyección, demasiado distinto a aquel que conquistó la Copa del Mundo con su presencia en el mediocampo y estrellas de primer nivel como Romario y Bebeto. Argentina, una "selección más madura" según reconoció el entrenador, tiene las apuestas a favor.
Sin embargo, Dunga espera que los suyos rompan con el favoritismo albiceleste. "Tenemos el espíritu de aquel equipo", declaró, comparando su plantel en la cita continental con el que lo tuvo como pieza clave en Estados Unidos, rumbo al cuarto campeonato mundial de los brasileños. "Valoramos estar con el equipo y queremos aprovechar la oportunidad".
El técnico avisó que independientemente de lo complicado que pueda ser el combinado albiceleste, "la selección brasileña siempre busca resultados positivos". Es el "día a día" de un equipo con constante presión.
Carácter, personalidad y trabajo son las características que han llevado a Brasil hasta la final, sin la magia de las ausentes figuras Ronaldinho y Kaká. Se parece mucho a la labor que él cumplía en medio de los astros de su época.
"Para saber ganar hay que sufrir", dijo luego de haber vencido a Uruguay en la semifinal en tanda de penales, frase que refleja su concepción del fútbol.
Si ha faltado la espectacularidad del "jogo bonito", no ha sido igual con la contundencia que siempre ha tenido la canarinha. Cualquier error que cometa el rival lo capitaliza. Tiene, por ello, plena confianza en sus futbolistas.
"Todo el grupo hizo el trabajo trazado desde el principio", apunta Dunga con tranquilidad. "Hay que seguir buscando soluciones", agregó.
El encuentro contra Argentina será la primera final de Dunga como seleccionador, un compromiso que, como es lógico, tiene "un sabor especial".
El desafío es grande para él, pues tendrá enfrente a un hombre de tanta experiencia como es Alfio "Coco" Basile, el último entrenador que llevó a la selección absoluta argentina a ganar un campeonato, la Copa América Ecuador 1993.
"Es un estratega", dijo acerca de Basile, su contrincante desde los banquillos.
Por los momentos, son días felices para Dunga. La llegada a la final de la Copa América se presenta apenas días después del nacimiento de su tercer hijo, Matheus, a quien todavía no conoce. Lleva todo, no obstante, con calma.
"Hay que vivir cada momento", señaló. "Ahora tengo una responsabilidad con la selección de Brasil".