Bogotá.- El ex presidente colombiano Alfonso López Michelsen fue sepultado en un solemne funeral de Estado, en medio de pedidos al Gobierno y la guerrilla para que acepten realizar el canje humanitario que el estadista promovió para permitir la libertad de rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"El mejor homenaje que se le puede rendir es suscribir el acuerdo que permita el regreso de todos los secuestrados a sus casas, una causa por la que trabajó durante los últimos años de su vida", dijo la presidenta del Congreso, Dilian Francisca Toro, al comenzar las ceremonias de sus exequias, señaló AFP.
López Michelsen, quien gobernó Colombia de 1974 a 1978, falleció de un infarto el miércoles en Bogotá a los 94 años.
El presidente Álvaro Uribe, a cuya reelección en 2006 se opuso López Michelsen, lo calificó en el discurso ante el féretro como "un lúcido discrepante".
"El vigor intelectual del ex presidente y su permanencia en la primera fila del pensamiento nacional crearon en el imaginario colectivo la idea de un inmortal", añadió Uribe.
"Me parece que no se está buscando una solución, sino una victoria", señaló el 29 de junio al conocerse de la muerte de 11 ex diputados, mientras estaban secuestrados por las FARC.
Familiares de esos rehenes muertos reiteraron su llamado a que en homenaje a López Michelsen se busque el acuerdo humanitario para conseguir la libertad de los 45 rehenes que aún están en poder de los rebeldes.
Por su parte, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), en un mensaje desde Cuba, invitó a "retomar su insistencia por la aplicación del Derecho Internacional Humanitario, dentro del conflicto interno que vivimos".
El féretro de López Michelsen, envuelto en la bandera colombiana, fue enterrado en el mausoleo familiar en Bogotá.