Río de Janeiro.- Río de Janeiro
se convirtió hoy en un enorme estacionamiento, causado
por el gran atasco que provocó la seguridad adoptada
para la apertura de los Juegos Panamericanos, que no bastó
para contener algunas protestas pacíficas contra el evento.
El cierre de importantes avenidas generó en toda la
ciudad unas kilométricas colas, que fueron especialmente
serias en las zonas cercanas al estadio Maracaná, en
el que eran esperadas unas 90.000 personas para asistir a
la inauguración oficial de los Juegos.
En los alrededores del Maracaná, las medidas de seguridad
eran especialmente estrictas, sobre todo por la presencia
en el acto del presidente brasileño, Luiz Inácio
Lula da Silva, y de sus homólogos de Panamá, Martín
Torrijos, y Honduras, Manuel Zelaya, entre otras autoridades
extranjeras.
Para evitar los atascos, Lula y su comitiva, que se alojan
en un hotel de la playa de Copacabana, llegaron en helicóptero
hasta el Colegio Militar y desde allí recorrieron los
200 metros que bastaban para llegar al Maracaná en una
caravana de vehículos a la que abrió paso la policía.
Los deportistas fueron trasladados hasta el estadio en caravanas
de autobuses que partieron con fuertes escoltas policiales,
pero a diferencia de los cariocas, no sufrieron demasiado
con los atascos pues circularon por corredores especiales.
Fueron cinco caravanas de veinte autobuses, con un total
de 800 deportistas cada una, que partieron con intervalos
de diez minutos.
El caos automotor se agravó en algunas zonas, sobre
todo en el centro de la ciudad, debido a manifestaciones de
partidos de izquierda contra el gasto que ha supuesto la organización
de los Juegos Panamericanos y las férreas medidas de
seguridad adoptadas en las últimas dos semanas.
El evento que los cariocas llaman simplemente "Pan" ha hecho
de la ciudad un verdadero "Pan-demónium", según
rezaba una pancarta que portaban unos manifestantes en el
centro y parecía reflejar lo que sucedía en las
calles, en las que cientos de vehículos circulaban a
muy baja velocidad o estaban detenidos.
Según las autoridades, todas las manifestaciones se
realizaron en forma pacífica, sin que se registraran
incidentes ni detenidos.