MARÍA JOSÉ REY PALERMO
ENVIADA ESPECIAL/EL UNIVERSAL
Maracaibo.- Dos grandes chocan, en un clásico
que nunca desentona aunque se dispute mil veces. Uruguay y
Brasil repiten la semifinal de Perú 2004, esta vez en
el "Pachencho" Romero de Maracaibo, y traen las ganas acumuladas,
pues la última vez que se enfrentaron fue en marzo de
2005.
Ni el "Maestro" Tabárez ni Dunga se atreven a pronosticar
nada, y es lógico porque en estos partidos ninguno de
los dos es más que el otro.
Las estadísticas favorecen a ambos, dependerá de
las que se escojan para comparar. En la general los brasileños
llevan la ventaja con 32 ganados por 22 en 73 partidos. Pero
en Copa América los uruguayos llevan la delantera: un
encuentro más, ganado, y siete empates, además de
siete títulos por encima. 
La celeste, que no ha salido de su crisis de resultados,
promete jugarse el nombre ante la canarinha para llegar a
la final. La muestra de juego que dio ante Venezuela, con
un triunfo categórico por 4-1, parece ser la línea
a seguir. El buen funcionamiento colectivo que le dio el esquema
3-5-2 más el despertar ofensivo del cuadro hacen que
el técnico charrúa quiera repetir la fórmula.
Tabárez apelará a mantener el equilibrio defensivo
que alcanzó y al empuje que le ofrecen Cristian "Cebolla"
Rodríguez, Álvaro Recoba y Diego Forlán, quien
parece haber despertado definitivamente a partir del encuentro
de cuartos de final ante la vinotinto.
Brasil, por su parte, viene de menos a más, como suele
hacer en estos torneos en los que luego termina campeón.
No en vano, en la última década, siempre se coronó
al alcanzar semifinales. También viene de golear en cuartos
a Chile por 6-1. Pararlos en esta instancia no es fácil.
En Perú 2004, Uruguay lo dominó durante el primer
tiempo, en el segundo mantuvo el empate y luego cayó
en penales.
El equipo de Dunga ha vivido un proceso similar al uruguayo
en esta Copa, terminó de convencer recién en cuartos
de final, por lo que ambos llegan al partido montados en el
tren de la victoria, pero sin perder la cautela.
Con su sabiduría característica el "Maestro" Tabárez
afirmó que será un partido cerrado. Y es que a uruguayos
y brasileños les cuesta mucho ganarse mutuamente, no
sucedió tampoco en las pasadas eliminatorias al Mundial.
Brasil no obtiene un triunfo ante la celeste en los 90 minutos
desde 1999, mientras que los charrúas no lo hacen en
Copa América desde 1983.
En cambio, la experiencia de Dunga como jugador le hace afirmar
que Uruguay se crece ante Brasil.
Volverá a ser un choque para que el uruguayo Diego Forlán
lleve todo el peligro que es capaz a la portería brasileña,
y para que Robinho se consagre como figura de la canarinha.
Ambos tendrán la responsabilidad de poner a su equipo
en la final, el domingo 15 ante Argentina o México.