Solicitud de debate de un grupo de estudiantes de la Escuela
de Estudios Políticos. Dolor de saber que a nuestros
chamos se les siga enseñando las tonterías que Marx
dice en El Capital; la crítica zonza de la economía
política disfrazada de ciencia económica. Orgullo
lejano de haber contribuido -hace 30 años- para que Marx
fuese excluido del pensum de la Escuela de Economía.
Tristeza de invertir un tiempo que no tenemos para debatir
con un chamo, inteligente y respetuoso, ideas anacrónicas
que ya nadie discute.
Con paciencia
Paciencia para soportar que el joven chavista -sin
inmutarse- te diga que en América Latina reina el capitalismo
y que éste no ha podido eliminar la pobreza, por lo cual
nuestra gente tiene que migrar masivamente ¡¡hacia los países
capitalistas!! en los que de inmediato consiguen trabajo y elevan
su nivel de vida. ¿Cómo es que 12 millones de latinos,
que vienen de países "capitalistas", están hoy
guindando de la aprobación de una ley que los convierta
en gringos? ¿Será que el capitalismo del primer mundo
sí puede enfrentar la pobreza en tanto que el latinoamericano
no puede? ¿O será más bien que aquí nunca
ha existido tal cosa, porque nos colonizó España y
porque fue apenas hace 30 años que ese país ¡¡europeo!!
accedió al capitalismo? ¿Será que los migrantes
son brutos o será que en Latinoamérica lo esencial
es el paternalismo estatal, los subsidios, el proteccionismo,
el populismo, ¡¡la corrupción!! el clientelismo político,
las dádivas, la mordida, el peronismo, los mercales
y las misiones? ¿Será que yo estoy mal
informado y sí son éstas las características
que definen al capitalismo?Tiempo perdido
Pero todas las aberraciones empíricas que se le inculcan
a nuestros chamos palidecen ante la sola idea de que estos
pierdan su tiempo estudiando El Capital de Marx. Una
obra cuya tesis fundamental, más que falsa es tonta.
Porque allí se afirma que en el capitalismo ¡¡no en el
comunismo, sino en la economía de mercado!! el valor
de las mercancías depende ¡exclusivamente! de la cantidad
de trabajo que ellas requirieron. Es decir, que la valoración
que los demandantes hacen de ellas, a-preciando a unas más
que a otras ¡¡nada tiene que ver con su valor!!
¿Le aclararán sus profesores de marxismo a estos
jóvenes que Marx planteó la tesis del valor-trabajo
en 1867 y que se pasó los 16 años restantes que
vivió tratando de encontrar alguna conexión entre
valor-trabajo y precio, sin poder hallarla, simplemente porque
no existe? ¿Le habrán dicho estos profesores a sus
estudiantes que Marx jamás publicó el tomo III de
El Capital, donde supuestamente solucionaría el
enigma? ¿Y que tal vez no lo publicó porque se dio
cuenta de su error garrafal?
Pero el dolor de ver a jóvenes talentosos perder el
tiempo en estas zonceras llegó al clímax
cuando el chamo, creyendo dar la solución que Marx no
pudo dar, dijo: "Pero por supuesto que en el capitalismo el
valor de los bienes no puede coincidir con el precio; porque
es el propio mecanismo capitalista -el libre juego de la oferta
y la demanda- el que establece el precio ¡¡e impide que éste
y el valor coincidan!!". O sea, que en capitalismo el valor
de las mercancías depende exclusivamente del trabajo,
pero el mismo capitalismo impide que este "valor" se transforme
en precio. Qué lástima que a Marx no se le haya
ocurrido esta solución genial. Ojalá hubiese algún
chance de discutir directamente con los profesores que le
meten estas tonterías en la cabeza a nuestros muchachos.
emeteriog@cantv.net