SUHELIS TEJERO PUNTES
EL UNIVERSAL
Las ventas de automóviles importados crecen como la
espuma. Según los datos de la Cámara Automotriz
de Venezuela (Cavenez), de las 50.676 unidades que se comercializaron
entre enero y junio de 2006, la cifra se disparó hasta
140.092 vehículos para el mismo período de este
año, lo que significa un alza de 176% en los últimos
12 meses.
En contraposición, los carros fabricados en el país
mostraron un tímido crecimiento de 4,7%, al pasar de
69.684 unidades en el primer semestre del año pasado
hasta 72.964 vehículos en igual período de 2007.
Una brecha entre la demanda y la oferta automotriz nacional
es la razón con más peso para explicar el ensanchamiento
del mercado de vehículos importados en el país.
Casi todas las ensambladoras se han visto obligadas a extender
la lista de automóviles que ofrecen, a fin de lograr
atender el mercado venezolano. Pero las nuevas opciones vehiculares
no están fabricadas en el país porque, como ya han
destacado los representantes de las ensambladoras en ocasiones
anteriores, la producción ya no da para más porque
no hay suficiente materia prima para atender la altísima
demanda local, aparte de algunos problemas puntuales que afectan
al sector.
Un total de 32 modelos ingresaron al mercado en el último
año, todos importados. Entre ellos, seis mudaron su procedencia
al extranjero, pues de ser producidos en Venezuela dejaron
de serlo en los últimos dos años. Las líneas
de producción se cerraron más que todo para los
vehículos de alta tracción como los camiones F-150
y F-8000, así como las camionetas Ranger, EcoSport, dos
versiones de la Explorer y el vehículo Focus.
El presidente de Cavenez, Luis Enrique Cárdenas, indicó
que el boom de ventas de automóviles está directamente
relacionado con el crecimiento económico que se registra
en los últimos semestres, pero también porque adquirir
un vehículo sigue siendo una buena alternativa.
El representante gremial agregó, según destaca
una nota de la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), que
los precios de los vehículos han crecido por debajo de
los niveles inflacionarios reportados por el Banco Central
de Venezuela (BCV).