Washington.- La Casa Blanca se defendió
hoy del escándalo desatado por la decisión
del presidente George W. Bush de evitarle la cárcel
al ex asesor de la Casa Blanca Lewis "Scooter" Libby, condenado
a dos años y medio de prisión.
Bush insistió que había tomado la decisión
correcta y rehusó descartar un eventual perdón
completo para Libby, un día después de rebajar la
sentencia.
Además del fuego de los demócratas, Bush encaró
la cólera de los conservadores, molestos por que
no retirara por completo la condena de Libby, un ex miembro
del círculo interno del vicepresidente Dick Cheney, informó
AFP.
"Creo que el veredicto del jurado debe permanecer, creo que
el castigo fue severo", dijo Bush a los periodistas
hoy.
"En cuanto al futuro, ustedes saben, puede ser como puede
que no", dijo Bush cuando le preguntaron sobre si Libby podría
obtener los beneficios de un perdón presidencial
completo.
El portavoz de la Casa Blanca Tony Snow rechazó las
críticas de que Libby estaba librándose fácilmente,
luego de ser procesado por haber mentido durante la investigación
sobre el caso Valerie Plame.
La identidad de Plame, una ex agente de la CIA, fue revelada
por la Casa Blanca a la prensa cuando su marido, el
ex diplomático Joseph Wilson, cuestionó una
de las principales justificaciones del gobierno para declararle
la guerra a Irak.
"No es simplemente un golpe en la muñeca. Es una pena
muy severa", dijo Snow, señalando que Libby debe
pagar una multa de 250.000 dólares y cumplir dos
años de libertad condicional.