ESTEBAN ROJAS
ENVIADO ESPECIAL/EL UNIVERSAL
San Cristóbal.- El sueño de Venezuela en
Copa América comienza hoy en el estadio de Pueblo Nuevo,
de la capital tachirense, en el partido contra Bolivia.
La altísima expectativa por la actuación de la
vinotinto se mezcla con diversas emociones a apenas horas
del inicio del torneo, pues la selección nacional jugará
en casa por primera ocasión en 91 años de historia
de la contienda. Estará frente a la mirada de 42 mil
aficionados que le apoyarán en las tribunas y que serán
el eco de millones de personas que vivirán el momento
a través de la televisión.
El combinado de Richard Paéz enfrenta a Bolivia para
abrir el Grupo A, con el objetivo y la obligación, de
sumar tres puntos. Ser local es una gigantesca motivación,
pero también incluye la responsabilidad de acabar con
una larga cadena de tropiezos en la cita continental, dar
un salto definitivo de nivel. Es hora de demostrar que sí
se puede.
El técnico venezolano apuesta por el sistema que
mayor éxito le ha dado: dos mediocampistas de contención
que ofrecen equilibrio a un equipo diseñado para ir a
la ofensiva. Se verán a laterales de constante proyección,
dos volantes de creación, y dos puntas. Todo está
claro. La única duda se presenta en defensa ante las
molestias de José Manuel Rey, que podrían abrirle
las puertas del once inicial a Leonel Vielma.
Juan Arango y Ricardo David Páez serán los hombres
encargados de llevar las riendas de Venezuela y serán
los responsables de distribuir el balón, así como
generar las oportunidades que necesitan Giancarlo Maldonado
y Fernando De Ornelas en el ataque.
Explosividad, control de la esférica y velocidad son
las características que se quieren exhibir para comenzar
a cambiar la historia, y darle a Venezuela su primera clasificación
a cuartos de final.
Bolivia es, en ese sentido, el primer obstáculo en el
camino y sortearlo será clave.
Vendrán luego los combinados de Perú y Uruguay
para cerrar primera ronda, contrincantes que presentan, en
teoría, mejores pergaminos que Bolivia, a los cuales
será conveniente medirse con la tarea hecha en el debut.
Una victoria frente a los bolivianos esta noche habrá
dejado a la selección con un pie en la segunda fase,
pero un revés le pondría al borde del precipicio.
Bolivia parte con la etiqueta de rival "asequible", no por
nada fue ubicado directamente en el Grupo A incluso antes
del sorteo de la Copa, pero la zaga venezolana deberá
mantener la atención en todo momento.
El cuadro de Erwin Sánchez juega con un sistema en rombo,
en el cual tres mediocampistas se dedican a defender cuando
el rival ataca. Dos de ellosse convierten en peligrosas armas
ofensivas por las bandas cuando el equipo toma posesión
del balón y se lanzan a la ofensiva.