Madrid.- La Supercopa europea y la Copa de la UEFA no fueron suficientes para el Sevilla. El pasado sábado los andaluces coronaron el mejor año de su centenaria historia al levantar la Copa del Rey. Un gol de Frederick Kanouté le dio la victoria a los dirigidos de Juande Ramos 1-0 ante el Getafe del polémico Bernd Schuster.
Pese a que en las apuestas el Getafe era un claro perdedor, el encuentro fue luchado hasta el pitazo final. El Sevilla sacó su casta para cerrar una temporada espectacular, donde ganó su segunda Copa de la UEFA consecutiva, su cuarta Copa del Rey y se clasificó para la Liga de Campeones tras quedar tercero en la liga española.
El comienzo del partido fue decisivo para su desenlace. El Getafe amenazó primero con un ataque de Dani Güiza, pero los andaluces mostraron su categoría. Kanouté fue el gran protagonista del cotejo y pasó de héroe a villano.
Aunque el malí anotó el gol del triunfo, también fue expulsado del juego por una agresión.
La falta de acierto del Getafe fue alarmante. Su juego fue ordenado pero sin definición.
A su vez, el Sevilla se movió mejor en la batalla, en el choque. Necesitó muy poco para ganar.
Uno de los aspectos que marcó la diferencia entre ambos equipos fue la envergadura de sus jugadores. Dani Alves, Jesús Navas, Kanouté y un técnico brillante como Juande Ramos fueron los artífices de la victoria sevillista.
Los árbitros también fueron protagonistas. Ayer el colegiado Rodríguez Santiago desmintió las acusaciones de Schuster.
En la recta final del primer tiempo, un penalti no pitado sobre Manu desató la indignación de la afición del Getafe.
La polémica fue lo más dinámico de una final donde hubo poco espectáculo.
Kanouté, quien había anunciado su partida a Inglaterra, afirmó que se quedará en el club andaluz. "Tengo dos años de contrato y no tengo otra propuesta. Me quedaré en Sevilla", dijo.
No fue una final por la que futbolísticamente el Sevilla pueda presumir, pero las finales no se juegan, se ganan.
El equipo de Ramos culminó con este lauro una temporada inolvidable. Su enorme derroche físico y entrega en todas las competiciones disculpan un partido que supo definir rápidamente, reseñó Efe.
Un aspecto positivo del combinado de Schuster fue su entrega en el campo. Nunca renunció a su estilo y mostró un buen manejo del balón.
El único título que los andaluces no podrán defender la próxima temporada será el de la Copa de la UEFA, su participación en la fase previa de la Liga de Campeones se lo impedirá.