Santiago de Chile.- La contratación
de trabajadores emigrantes no solucionará la disminución
de la fuerza de trabajo que se producirá en las naciones
desarrolladas a causa del envejecimiento de la población,
advirtió hoy un informe internacional difundido por la
Cepal.
El estudio también destaca que el envejecimiento en
la población está siendo más rápido en
los países en desarrollo, informó AP.
"A medida que la proporción de personas de edad avanzada
siga aumentando a ritmos sin precedentes en todo el mundo,
el porcentaje de la población en edad laboral disminuirá
y la propia fuerza de trabajo irá envejeciendo", según
el Estudio Económico y Social Mundial 2007, difundido
el jueves por la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe (Cepal) con sede en esta capital.
El informe advierte que "en muchos países en desarrollo
ya está teniendo lugar un proceso de envejecimiento de
la población a un ritmo más rápido y a niveles
más bajos que el que se registró en los países
desarrollados".
Se estima que para el 2050 prácticamente el 80% de la
población mundial mayor de 60 años vivirá en
lo que hoy son países en desarrollo.
El análisis señala que entre las medidas planteadas
para enfrentar este fenómeno, incluida la migración
internacional y la contratación externa, "posiblemente
sean más importantes las medidas encaminadas a estimular
el aumento de la productividad".
"En la mayoría de los casos, el aumento de la productividad
tendrá que ir acompañado de medidas encaminadas
a frenar la disminución de la oferta de fuerza de trabajo,
como el aumento de las tasas de participación de las
mujeres y los trabajadores envejecientes", agrega el informe.
Se cree que es "poco probable" que la migración internacional
solucione la reducción de la fuerza de trabajo en los
países desarrollados, porque "no se prevé que ningún
país admita la enorme cantidad de migrantes necesarios
para llenar ese vacío".
El estudio calcula que la Unión Europea necesitará
"una llegada constante de 13 millones de migrantes anuales
en los próximos 50 años, mientras que el Japón
y los Estados Unidos tendrían que absorber unos diez
millones de inmigrantes anuales.
El informe también llama la atención sobre la presión
en las pensiones y en los costos en los servicios de salud
que ejercerá la población más vieja.
Advierte que ésas contrataciones de mano de obra externa
no resolverán la presión sobre las pensiones de
vejez porque "no entraña la ampliación de la cantidad
de contribuyentes necesaria en el propio país".
Además, el nivel de vida de las personas de mayor edad
suele ser más bajo que el del resto de la población
mundial.
El 80% de la población mundial no tiene suficiente protección
en materia de salud.
"En los países en desarrollo solamente, según cálculos,
unos 342 millones de envejecientes carecen actualmente de
la seguridad de un ingreso suficiente. El número aumentará
a 1.200 millones para 2050, si no se amplía la cobertura
de los actuales planes de pensiones", resalta el estudio.
En el Estudio Económico y Social Mundial 2007 se resalta
que pese a que los problemas que plantea el envejecimiento
de la población son grandes, "se pueden superar mediante
políticas bien concebidas y sin una excesiva presión
sobre los recursos disponibles".