Caracas.- El ministro para el Poder Popular para
Interior y Justicia, Pedro Carreño, afirmó hoy que
el movimiento estudiantil que reclama respeto a las libertades
y denuncia ser víctima de "discriminación política"
exhibe una "actitud fascista" y esconden la "intención"
de desestabilizar el gobierno del presidente Hugo Chávez.
Carreño adjudicó a ese presunto plan desestabilizador
los intentos, hasta ahora sin éxito, de los estudiantes
de universidades públicas y privadas de marchar en nombre
de las libertades hasta el centro de Caracas, una zona considerada
"chavista", reseñó Efe
"Están (los estudiantes) buscando condiciones para tratar
de alterar el orden público" con sus repetidos intentos
de marchar hasta el casco central caraqueño con consignas
a favor de la libertad de expresión y de los derechos
civiles, dijo Carreño.
En las últimas dos semanas el alcalde del municipio
caraqueño de Libertador, el oficialista Freddy Bernal,
ha negado en al menos tres ocasiones el permiso a los estudiantes
universitarios para marchar hasta el casco central de Caracas,
lo que ha sido calificado de "discriminación política"
por los líderes estudiantiles.
El sector universitario que cuestiona la política de
Chávez "tiene los mismos derechos" que el sector estudiantil
"bolivariano", "pero no las mismas intenciones", aseveró
Carreño, al ser preguntado por la prensa sobre cuáles
han sido las razones para negar a las marchas opositoras el
acceso al centro capitalino.
"Yo no autorizo (las marchas), no tengo facultades para ello"
pero de detenerlas "yo no las autorizaría (las marchas
de los estudiantes opositores al centro de Caracas) porque
sé que hay planes de alterar, de desestabilizar", agregó
el ministro del Interior.
Miles de estudiantes universitarios se han movilizado en
Caracas y al menos otras tres ciudades del país en favor
de la libertad de expresión tras el cese de emisiones
en abierto de la cadena privada Radio Caracas Televisión
(RCTV), el pasado 27 de mayo a la medianoche, cuando venció
su última concesión de 20 años.
Chávez ha reiterado que el movimiento estudiantil forma
parte de una "estrategia del golpe suave" impulsado por Washington
contra su gobierno, y ha calificado de "triste" que los estudiantes
defienda los "intereses del imperio".
Los estudiantes universitarios han rechazado que intenten
derrocar al gobierno de Chávez, y han reiterado el carácter
apolítico de sus manifestaciones en favor de RCTV y los
derechos civiles.